Los Paisajes Textiles de Alexandra Kehayoglou

Verónica Aguirre L. para LOFscapes
12.05.2015


Las vanguardistas obras textiles de la argentina Alexandra Kehayoglou se inspiran en la pampa bonaerense, sin responder necesariamente a una lógica de diseño geométrico, sino a las perfectas irregularidades de un paisaje social e identitariamente identificado como verde y llano. Estos ideales propios de la concepción pictórica del paisaje, son utilizados para rememorar propiedades del paisaje exterior, en un interior.

El arte textil, desde sus propias particularidades y especificidades, es una manifestación artística milenaria que la artista, fotógrafa y publicista argentina Alexandra Kehayoglou (1982 -) ha perpetuado en la fábrica de alfombras y césped sintético que crearon sus abuelos –quienes llegaron desde Asia Menor en 1926– para continuar a su vez el legado textil que sus propios antepasados griegos habían desarrollado. Tradicionalmente, siempre fueron las mujeres quienes tejían las alfombras y si bien Kehayoglou nunca conoció a su abuela, descubrió que su legado genético era muy fuerte, al igual que la influencia del territorio que la circunda y determina. Como resultado de ambos factores, Kehayoglou ha creado obras que dialogan sobre arte, tradición y paisaje.

Dentro de las colecciones de la artista se encuentran Refugios y Tapices, que abordan la idea de tejer paisajes que rememoran recuerdos del pasado. Fue así como nacieron Refugio para un Venado, Refugio para unos Días Felices, Tapiz para Atesorar la Sombra o Tapiz para un Bosque Jardín. La serie Pastizales, probablemente su obra internacionalmente más renombrada, la ha llevado no sólo a exhibir su trabajo al interior de diferentes hogares, sino también en museos como el PROA de Buenos Aires o como parte de eventos, tal como ocurrió en la pasada edición de la Semana de la Moda de París de la mano del diseñador belga Dries Van Noten.

 Al igual que un pintor impresionista, Kehayoglou traza sus diseños en bastidores verticalmente suspendidos que manipula con una pistola “handtuft” para crear, punto a punto, piezas de formas orgánicas, donde convergen lanas de diferentes colores, espesores y extensiones. A la par del proceso de “plantación” de sus puntadas, Kehayoglou las va cortando, o podando, hasta producir alfombras o tapices que aluden –especialmente en su serie de Pastizales– a vistas topográficas aéreas, a los relieves llanos o a las lomas suaves de la pampa bonaerense. 

Es precisamente este tipo de características del paisaje argentino las que definen el discurso de la artista: “Nuestras alfombras están realizadas en lana, un producto totalmente natural y renovable que proviene de las ovejas que se alimentan de los pastizales, de ahí el nombre.” Según sus palabras, estos pastizales eran “las verdes praderas que cubrían la extensa Pampa argentina, una tierra que el ser humano ha ido transformando” (1). De cierto modo entonces, su obra es también una crítica a un territorio que se ha visto afectado por una actividad agropecuaria intensiva, donde el monocultivo, el sobrepastoreo y la falta de reposición de nutrientes, sumado a un clima adverso, ha determinado que la tierra de la pampa se vuelva arenosa, pierda fertilidad y capacidad de producción.

Para denotar esta situación, Kehayoglou recurre al imaginario colectivo, representando cómo social e identitariamente se comprende y visualiza la pampa argentina, sin recurrir a una lógica de diseño abstracto o geométrico, sino a los patrones de un paisaje propio, capaz de imitar las perfectas irregularidades del territorio. Esto produce que algunas de sus obras sean de formas más aleatorias que otras, cual archipiélago disperso de diferentes alturas o cortes, de extensiones más alargadas o, incluso, trastocando la horizontalidad de la pampa al colgar alfombras como cuadros en la pared. Esta idea se intensifica al incorporar en la mayoría de sus trabajos lanas de tonos verdosos, donde el color establece una asociación a la vida y la plenitud, simbolizando así ideales asociados a una naturaleza original. Sin embargo, si bien el paisaje de la pampa argentina ha sufrido una degradación en el transcurso del tiempo, es importante comprender que en realidad Kehayoglou no teje conceptualmente la “naturaleza” (tal como lo expresa en algunas entrevistas), sino símbolos –como la horizontalidad y los colores del suelo– que se asocian a lo que generalmente se comprende como el paisaje “natural” con el fin de rememorar propiedades del paisaje exterior, en un interior.

(1) “Entrevista a Alexandra Kehayoglou: Tejer la Naturaleza” en Material Soul (2014) <http://www.materialsoul.com/enero/alejandra-kehayoglou-tejer-la-naturaleza-3/>

Leyenda de Imágenes:
1.       Refugio para un Recuerdo © Alexandra Kehayoglou. <http://alexkeha.com/>
2.       Tapiz para Atesorar la Sombra © Alexandra Kehayoglou. <http://alexkeha.com/>
3.       Pastizal © Alexandra Kehayoglou. <http://alexkeha.com/>
4.       Imagen extraída de “El Taller de Alexandra Kehayoglou” (2014) © Proyecto Red. <http://www.proyectored.net/marzo2014b.html>
5.       Pastizal Infinito © Alexandra Kehayoglou. <http://alexkeha.com/>
6.       Imagen extraída de “Suzy Menkes: Dries Van Noten´s Green Dream” (2015) © Vogue. <http://www.vogue.co.jp/suzymenkes/2014-09/24/dries-van-noten-ss-2015>

Esta columna la puedes ver también en LADERA SUR

 
 

El Campo Expandido

Si quieres acceder a otras columnas de esta sección
haz click aquí