Plantación de Nogales · Longaví, 2015

LOF·drone para LOFscapes
(Video: Camila Romero I. / Edición y Fotografía: Verónica Aguirre L. / Texto: Camila Medina N.)
23.07.2015

“Yo no sé si será cierto lo que se lee en los libros, que en la antigüedad un mono que hubiese salido de Roma saltando de un árbol a otro podía llegar a España sin tocar nunca el suelo. […] Entonces, dondequiera que fuésemos, siempre teníamos ramas frondas entre nosotros y el cielo […] y si no eran las higueras, eran cerezos de oscuras frondas, o bien tiernos membrilleros, melocotoneros, almendros, jóvenes perales, pródigos ciruelos […] cuando no era una morera o un añoso nogal” (1).

Las perspectivas fugadas de plantaciones de nogales que les presentamos corresponden a un campo en el área ubicada hacia el oriente de Longaví, en la Región del Maule. Las hectáreas plantadas son 82, sin embargo el proyecto completo contempla 156.

La distribución de cada árbol no es arbitraria, responde a una serie de condiciones técnicas para su cuidado y con ello para una adecuada y óptima producción. Así, las calles tienen un ancho de ocho metros para permitir el paso de la máquina que sacude a los árboles y para facilitar el paso del viento, el cual define también la orientación del trazado. La ventilación es importante, ya que ayuda a controlar la peste negra, muy común en la zona centro sur, especialmente en esta especie. La densidad de la hilera por su parte es de cuatro metros, para compensar la cantidad de árboles plantados en el área. A su vez, y debido a que el suelo es arenoso, el agua escurre con facilidad, por esta razón se utilizan mayores puntos de contacto de riego. Ya a dos metros de profundidad hay agua, lo que permite el desarrollo de raíces profundas, aumentando la estabilidad del árbol, el que deberá resistir las sacudidas que la máquina cosechadora le da.

El manejo del agua en este proyecto funda su sustentabilidad en la reutilización del agua decantada. Es decir, mediante drenes se capta el agua decantada del riego, ésta se lleva a un estanque pequeño y se vuelve a utilizar. Interesantemente también esta infraestructura productiva cumple, sin querer, una sencilla función ecológica: al estanque llegan patos para alimentarse en sus aguas antes de migrar.

Nota
(1) Ítalo Calvino, El Barón Rampante (Barcelona: Bruguera Club, 1980 [Torino: Guiulio Einaudi Editore S.P.A, 1957]), p.40.

Image © Camila Romero I. para LOFscapes