Mapping, Modelos Tridimensionales y la Representación Dinámica del Paisaje

Joaquín Cerda D’apremont para LOFscapes
09.07.2015


Sin duda, uno de los desafíos de abordar temáticas y proyectos de paisaje en las últimas décadas ha sido, en primer lugar, su entendimiento como “matriz funcional, conectora y organizadora de los objetos, procesos y eventos que se sitúan en ella” y, consecuentemente y en segundo lugar, la representación de la componente dinámica de dicha matriz y de las múltiples capas que la componen y que la hacen operativa como infraestructura. A partir de la modelación interactiva de la cuenca hidrográfica del Río Aconcagua, el autor propone una posible respuesta a este desafío.
 

Si entendemos al paisaje según el planteamiento del arquitecto Alex Wall, vale decir, como “una superficie activa que opera como matriz funcional conectora y organizadora de los objetos, procesos y eventos que se sitúan en ella, estructurando las condiciones para nuevas relaciones e interacciones entre los sistemas que soporta,” es precisamente la componente dinámica de dicha matriz y las múltiples capas que la componen y hacen operativa como infraestructura lo que plantea un desafío al momento de representarla (1).

Con esta idea en mente y en el marco de la defensa de la tesis El Proyecto del Corredor Bioceánico y su Inserción en la Cuenca del Río Aconcagua: Infraestructuras Paisajísticas de Activación para un Paisaje en Expansión –que abordó las posibles relaciones sinérgicas que se podrían producir entre una obra de infraestructura netamente ingenieril y los sistemas naturales y antrópicos presentes en el territorio en el cual se inserta– surgió la intención de desarrollar una técnica que permitiera exhibir, mediante una interfaz tridimensional tangible y didáctica, el análisis del sitio en cuestión (2).

Fue así como surgió la intención de utilizar un data show para proyectar la información planimétrica desarrollada  durante el proceso de análisis del sitio –a partir de sus capas– sobre un modelo tridimensional de la topografía del valle –la matriz– ocupando el mismo encuadre y garantizando así el calce entre capas y matriz. De esta manera sería posible lograr la deformación de una imagen plana según el relieve de la maqueta, es decir, mapear las condiciones tangibles del sitio a intervenir.

El modelo tridimensional del territorio de estudio, correspondiente a la cuenca hidrográfica del Río Aconcagua, debía ser un manto blanco continuo y carente de ángulos rectos en su relieve para así asegurar la proyección de la luz en toda su superficie. Para esto, el modelo, de 177 x 80 x 7 cm, fue elaborado mediante herramientas de modelación digital 3D y posterior prototipado en poliestireno expandido de alta densidad, para lo que se utilizó una Router CNC que ejecutó el proceso de desbaste del material. Por su parte, las sucesivas capas a ser proyectadas fueron elaboradas a través de múltiples softwares de edición gráfica y sistemas de información geográfica (SIG), siendo luego compiladas configurando secuencias que se complementaran progresivamente, evidenciando así los posibles nexos entre el caso de estudio y los diferentes sistemas territoriales presentes en el valle.

Si bien por un lado el método empleado conlleva ciertas dificultades técnicas para su ejecución, por otro lado éste exhibe una serie de ventajas comparativas respecto a las herramientas que se utilizan tradicionalmente para representar el territorio en tres dimensiones. Entre las primeras se encuentra la necesidad de contar con una sala de exposición que esté oscurecida y tenga una altura suficiente que permita el calce entre modelo e imagen, además de requerir de un proyector de alta luminosidad y resolución si se quiere obtener una buena nitidez y calidad gráfica. Pese a lo anterior, la multiplicidad de material que se puede mostrar utilizando un único modelo físico es, sin duda, uno de los mayores atributos que presenta esta técnica. Dar cuenta de los diferentes sistemas territoriales separadamente, o las relaciones que éstos establecen entre sí, o su transformación secuencial en el tiempo a través de imágenes satelitales actuales e históricas, o la manera en que se cree que el sitio de estudio seguirá modificándose: una vez escogido un encuadre común para imagen y modelo, la cantidad de estudios y material gráfico proyectable sobre él puede seguir aumentando indefinidamente.

Si asumimos que la complejidad de la discusión en torno al paisaje supone el diálogo de variadas formas de interpretación, la técnica de representación que aquí se expone ciertamente propone un modo eficaz para avanzar en esta dirección, permitiendo comprender de manera dinámica los múltiples sistemas que sustentan a un paisaje junto con la manera en que se han ido modificando a través del tiempo, conformando así un sustrato con el cual se puedan imaginar y proyectar nuevos escenarios futuros.

Joaquín Cerda D’apremont. Arquitecto y Magister en Arquitectura del Paisaje, Pontificia Universidad Católica de Chile (2015). 
 


Notas
(1) La cita original establece: "Here the term landscape no longer refers to prospects of pastoral innocence but rather invokes the functioning matrix of connecting tissue that organizes not only objects but also the dynamic processes and events that move through them. This is landscape as active surface, structuring the conditions for new relationships and interactions among the things it supports." Wall, "Programming the Urban Surface: Recovering Landscapes," en James Corner (ed.), Recovering Landscape: Essays in Contemporary Landscape Architecture (Nueva York: Princeton Architectural Press, 1999), p.233
(2) La tesis del Magister en Arquitectura del Paisaje PUC fue dirigida por Alejandra Bosch K. y defendida en Mayo del 2015.

 Leyenda Imágenes
(1-5) Proceso de elaboración y uso de la maqueta 3D © Joaquín Cerda D. para LOFscapes
(6) Corte explicativo del montaje realizado para la defensa de la tesis en el Salón Sergio Larraín © Joaquín Cerda D. para LOFscapes