Av. Tobalaba · Infraestructuras que Construyen Paisaje

CICLO·RUTAS
Francisca Salas P. para LOFscapes
(Mapa y Fotografía: Francisca Salas P.)
06.08.2015


En nuestra nueva ciclo·ruta, los invitamos a recorrer una sección de la Avenida Tobalaba, que nos demuestra cómo poner en valor el rol de las infraestructuras como elementos estructuradores del paisaje, al dejar en evidencia que éste es un constructo histórico, cultural y social. 
 

Según postula Anita Beritzbeitia, las infraestructuras pueden ser entendidas como una operación de construcción de paisaje: “La operación de la infraestructura interrumpe la oposición entre cultura y naturaleza que postula al paisaje como una condición sin construir.... Estos paisajes construidos no son nostálgicos: no se refieren a una naturaleza perdida. Adquieren las características espaciales y funcionales de los lugares donde se injertan.” Y bajo esa condición de injerto es que, nos dice Berrizbeitia, “dejan costuras que revelan la presencia de la operación” (1).

Con una extensión de 17 km aproximadamente, la Avenida Tobalaba recorre a pie de monte el sector oriente del Valle de Santiago. Su trayecto comienza en Av. Apoquindo (en las comunas de Providencia y Las Condes) y termina en el Cerro Chequén (en La Florida). Dicha avenida, acompañada en su borde oriente por el Canal San Carlos, posee una ubicación privilegiada entre el plan y la cordillera, donde el parque lineal que la acompaña se establece como una costura entre calles, barrios y comunas. Tanto la Av. Tobalaba como el Canal San Carlos son infraestructuras que surgen como una operación sobre un territorio en expansión, donde su concepción buscó articular, anticipar y catalizar el desarrollo de eventos urbanos de manera de poder cultivar y conectar el valle de norte a sur.

Nuestra ruta comienza en Av. Apoquindo, recorriendo los senderos que configuran al parque de borde entre la Av. Tobalaba y la Calle Mariano Sánchez Fontecilla, para luego sumarse a la ciclovía existente, que comienza a su vez en Av. Francisco de Bilbao hasta llegar a Av. Fernando Castillo Velasco (o Av. Larraín en La Reina), pavimentada y con un ancho variable de entre 1.7 y 2.3 m.

Alternando entre el borde oriente y poniente del canal, según las posibilidades de acceder a un camino expedito, la ruta se amplió 5.5 km, es decir, un tercio de la extensión total de la avenida. Se trata de un recorrido elevado y paralelo al Canal San Carlos, que nos posiciona en una escala de barrio, pero que, al mismo tiempo, nos permite establecer una relación visual con el contexto inmediato, tomando distancia de la concurrida y muchas veces congestionada Av. Tobalaba. En el trayecto, nos encontramos con espacios de descanso bajo el follaje de los árboles (álamos y eucaliptus mayoritariamente), con sectores habilitados para realizar actividades de acondicionamiento físico y con una diversidad de especies vegetales, reconocibles no solo por su estructura y forma física, sino también por su aroma característico presente en algunos tramos del recorrido – hay especies de acacias, entre ellas espinos y variedades de leguminosas, por mencionar solo algunos. Asimismo, la ruta se encuentra equipada con estaciones de bicicletas para arrendar, un taller de reparación en ruta cercano a la Av. Francisco de Bilbao y conectada con las ciclovías de Callao, Montenegro, Pocuro e Isabel la Católica y con las estaciones de metro de la Línea 4. De igual manera, nos encontramos con una tentadora oferta de pan amasado casero llegando a la calle Las Carretas y con la feria de los domingos en la intersección de las avenidas Tobalaba y Castillo Velasco (2).

Como resultado, la avenida y el canal conforman un sistema de infraestructura que con el paso del tiempo consolidaron un sistema de parques que acompañan su recorrido, dando paso al surgimiento de actividades y formas de apropiación urbana en sus alrededores hasta establecerse, finalmente, como elementos de ordenación de un territorio a escala de parque, barrio y ciudad. Lo anterior sugiere entonces que, una comprensión de las infraestructuras, puede propiciar la creación y surgimiento de espacios de recreación y de permanencia, estrechando un vínculo entre los elementos y procesos que lo rodean; entre avenidas, calles, material vegetal, sistemas hídricos y procesos de urbanización, entre otros. En este contexto, podemos hablar de la infraestructura como un catalizador de paisaje, como una manera de programar un lugar, donde se reúnen y conjugan organización urbana, costumbres y formas de vida.

Notas al Pie
(1) Berrizbeitia y Linda Pollak, Inside Outside: Between Architecture and Landscape (Gloucester, Mass.: Rockport Publishers, 1999), p.152-53.
(2) Ver mapa de ruta adjunto © Francisca Salas P. para LOFscapes

Leyenda Imágenes
(1) Canal San Carlos desde puente peatonal (entre calles Callao y Presidente Errázuriz), vista con dirección norponiente, comunas de Las Condes y Providencia © Francisca Salas P. para LOFscapes
(2) Senderos Parque Canal San Carlos y Av, Tobalaba, vista con dirección suroriente, comunas de Las Condes y Providencia © Francisca Salas P. para LOFscapes

(3) Detalle Canal San Carlos, comunas de las Condes y Providencia © Francisca Salas P. para LOFscapes
(4) Ciclovía entre Av. Francisco Bilbao y Eliecer Parada, comunas de La Reina y Ñuñoa © Francisca Salas P. para LOFscapes
(5) Borde ciclovía entre Av. Francisco Bilbao y Eliecer Parada, comunas de La Reina y Ñuñoa © Francisca Salas P. para LOFscapes
(6) Vista hacia la Cordillera de los Andes, comunas de La Reina y Ñuñoa © Francisca Salas P. para LOFscapes