La Laguna del Parque Cousiño (1887)

PAISAJES VISUALIZADOS
Romy Hecht M. para LOFscapes
01.10.2015

Alberto Orrego Luco, Laguna del Parque Cousiño (1887), óleo sobre tela 51 x 90 cm © Colección Museo Nacional de Bellas Artes. En Archivo Visual de Santiago (2015) <www.archivovisual.cl>

De un modo u otro la llegada de la primavera siempre nos recuerda el sentido de recomenzar. Y en el caso del proyecto de paisaje, esta idea adquiere total relevancia cuando recordamos que el paisaje, aquel definido por un emplazamiento estratégico primero y por una serie de operaciones de diseño después, siempre está llegando a ser algo, coleccionando sus procesos de ideación, materialización, crecimiento y decadencia.  

La pintura de Alberto Orrego Luco nos remonta al estado del Parque Cousiño quince años después de que Luis Cousiño, su creador y financista, lo entregara oficialmente a la Intendencia de Santiago en 1873. Si bien el foco de la obra parece ser una sección de la llamada gran laguna –que entonces contaba con 30 ha de superficie, equivalentes a un quinto del área del parque– la presencia en primer plano de una madre y su hija nos recuerda el sentido de la creación de este sitio: “En medio del período de progreso y adelantos por que atraviesa la capital de la República se hace sentir la necesidad de un local espacioso de recreo para su población. Al presente, Santiago, embellecido con numerosos edificios, carece de un lugar de esa naturaleza, no cuenta con un paseo en que puedan gozar sus habitantes del aire puro y libre del campo, y que sirva al mismo tiempo de un punto de reunión para nuestra sociedad...” (1).

Hoy por hoy, aquel sentido civilizador del ya ex-Parque Cousiño radica en su conversión en una plataforma recreativa y de eventos con las concesiones para un club de tenis, Fantasilandia y el Movistar Arena, junto a las aperturas recientes o programadas de una piscina olímpica, un área de picnic y un patinódromo. Podremos estar de acuerdo o no con la reducción de los cerca de 100.000 individuos vegetales que llegaron a estar plantados o de los más de 8 km de caminos de paseo originalmente trazados, pero lo cierto es que en las palabras de Cousiño y en la mirada distraída de la protagonista de la escena, que descansa de su lectura y deberes cotidianos bajo el umbrío follaje, reside la característica esencial que ha permitido la persistencia de este parque público: su creación como un ámbito capaz de proporcionar un lugar de solaz al ofrecer un campo abierto para el desarrollo de instancias tanto de goce y recreación como de confort e higiene.

Nota al Pie
(1) Cousiño en “Sección Santiago,” El Mercurio de Valparaíso (17 Ene. 1870), p.2.

Leyenda Imagen
Alberto Orrego Luco, Laguna del Parque Cousiño (1887), óleo sobre tela 51 x 90 cm © Colección Museo Nacional de Bellas Artes. En Archivo Visual de Santiago (2015) <www.archivovisual.cl>