Parques Urbanos para las Ciudades del siglo XXI

Sonia Reyes Päcke para LOFscapes
04.10.2016


La construcción de parques urbanos no es sólo cuestión de recursos monetarios. Para que los nuevos parques contribuyan eficazmente al bienestar de la población y constituyan un patrimonio para las ciudades del futuro, se requieren esfuerzos desde la academia y del sector público. Ello con el fin de incorporar en las políticas públicas los avances del conocimiento generado en Chile.
 

Los parques urbanos son un componente fundamental de las ciudades contemporáneas. En el siglo XIX, producto de los cambios generados por la Revolución Industrial, las ciudades europeas iniciaron la construcción de parques públicos con el fin de disminuir los impactos de la contaminación, aliviar el hacinamiento y generar espacios para el descanso de la población (1). Ha pasado más de un siglo, la población urbana ha crecido en todo el mundo, y en la actualidad más del 50% de las personas vive en ciudades. En nuestro país esta cifra alcanza el 90% y en Latinoamérica supera el 80%, siendo el continente más urbanizado del mundo (2). En este contexto, los parques urbanos constituyen el contacto cotidiano con la naturaleza para gran parte de la población humana actual.

Los parques urbanos son la expresión de una naturaleza construida y conservada por los seres humanos. No son espacios naturales, aunque la naturaleza está presente en ellos y, a través de ellos, en la ciudad. En muchos casos ciertos ecosistemas remanentes dentro del perímetro urbano, tales como humedales, cerros isla y riberas son transformados en parques; esta sola transformación agrega una significación mayor a la de ecosistemas similares que permanecen en estado silvestre. Desde la ecología urbana las ciudades han sido definidas como sistemas socioecológicos, en los cuales las funciones ecosistémicas están influenciadas porlas acciones y decisiones humanas (3). Pero tanto el hombre como sus interacciones sociales son influenciadas por procesos naturales. Un ejemplo de interacciones positivas es la regulación microclimática que realizan los parques mitigando las altas temperaturas urbanas. Un impacto negativo son las alergias causadas por la dispersión de polen de especies anemófilas en la primavera.

Hoy contamos con un interesante desarrollo teórico respecto de procesos socioecológicos, y también se ha construido un enorme volumen de evidencia respecto de la contribución de los parques al bienestar de las personas. Desde mediados del siglo XX se ha superado la mirada higienista inicial, centrada en las problemáticas de salud física y mental, agregándose evidencia sobre las múltiples funciones ambientales, sociales y ecológicas que desempeñan los parques en las congestionadas ciudades actuales.

Actualmente hay en nuestro país un amplio acuerdo entre la academia, las autoridades y la opinión pública respecto del positivo aporte de las áreas verdes a la calidad de vida. Estos acuerdos han favorecido las políticas públicas orientadas a la construcción y mejoramiento de los parques urbanos. La primera política data del año 1992 y corresponde al Programa de Parques Urbanos del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, que operó hasta el año 2002. En el marco de este programa se construyeron 56 parques urbanos en comunas con un alto porcentaje de población vulnerable. El año 2014 se reactivó la política y ya se encuentran en construcción 34 parques y se ha iniciado la conservación de otros 15 a lo largo del país (4).

Sin embargo, tanto en las políticas nacionales como municipales persiste una visión mecanicista respecto del impacto de los parques urbanos en su entorno. Se asume que así como los árboles presentes capturan contaminantes y regulan la temperatura local, también van a generar mejores relaciones sociales, disminuir la inseguridad y favorecer la integración entre los diversos grupos presentes en su entorno. Si bien ello ocurre, no es un resultado inmediato ni responde a mecanismos predefinidos e independientes de las características locales. Las interacciones sociales son mucho más complejas y múltiples factores intervienen en la modulación de las relaciones sociales que son mediadas por el entorno físico. El pensamiento actual en la ecología urbana reconoce que la dimensión social de los fenómenos es determinante de los procesos ecológicos observados en las ciudades y que no se pueden utilizar las mismas categorías para entender los procesos biofísicos (como por ejemplo, filtración del aire o retención de humedad en el suelo) o los procesos socioecológicos (como por ejemplo, preferencias por determinada vegetación o uso de los espacios verdes).

Para las políticas públicas son importantes las definiciones operativas: una determinada inversión se evalúa en función de impactos esperados, por lo tanto, cuanto más directamente se pueda vincular el diseño del parque con los beneficios que entregará a la población una vez construido, será más útil para quien toma las decisiones.  Pero esta lógica olvida que los parques no son sólo infraestructuras que generan determinados beneficios para la población. Los parques son espacios con significación social, culturalmente definidos y modelados. En el siglo XIX las políticas públicas eran diseñadas y aplicadas por expertos, pero hoy la eficacia de dichas políticas depende de la inclusión temprana de la población. Ello es especialmente relevante en los parques, porque la apropiación y el sentido de pertenencia se construyen incorporando las lecturas y visiones de la población en el diseño, respondiendo a sus necesidades, y generando espacios adecuados a los diferentes grupos de la comunidad.

Para que el actual esfuerzo de construcción y conservación de parques urbanos contribuya eficazmente al bienestar de la población y se transforme en un valioso patrimonio para las ciudades del futuro, hay algunas tareas pendientes. Desde la academia debemos esforzarnos por traducir los avances teóricos en marcos conceptuales y metodológicos aplicables por no expertos. Desde el sector público se deben generar mayores interacciones con los investigadores nacionales, para aplicar los avances del conocimiento a las problemáticas propias de la toma de decisiones. 

Sonia Reyes Päcke es Licenciada en Biología de la Universidad de Chile, Magíster en Asentamientos Humanos y Medio Ambiente de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Doctora en Geografía de la Universidad de Leipzig, Alemania. Es profesora de la Facultad de Agronomía de la Pontificia Universidad Católica de Chile e investigadora del Centro para el Desarrollo Urbano Sustentable (CEDEUS). Sus investigaciones se han enfocado en la caracterización de las áreas verdes urbanas, la composición y distribución de la vegetación y en los procesos de selección y manejo de especies vegetales en espacios públicos.  Actualmente trabaja en la cuantificación de servicios ecosistémicos de plazas y en la aplicación del enfoque de servicios ecosistémicos en las políticas públicas.


Notas:
(1) Mary Forrest y Cecil Konijnendijk, “A History of Urban Forests and Trees in Europe”, en Cecil Konijnendijk, Kjell Nilsson, Thomas Randrup y Jasper Schipperijn (eds.), Urban Forests and Trees: A Reference Book (Berlín, Heidelberg: Springer Berlin Heidelberg, 2005), pp. 23–48.
(2) UN-Habitat, “State of Latin American and Caribbean Cities 2012. Towards a new urban transition” (Nairobi, Kenia: UN-Habitat, 2012), p. 194.
(3) M. Alberti, “Modeling the Urban Ecosystem: A Conceptual Framework”, en John M. Marzluff, Eric Shulenberger, Wilfried Endlicher, Marina Alberti, Gordon Bradley, Clare Ryan, Ute Simon y Craig ZumBrunnen (eds.), Urban Ecology: An International Perspective on the Interaction between Humans and Nature (Boston, MA: Springer US, 2008), pp. 623–646.
(4) Ministerio de Vivienda y Urbanismo, División de Desarrollo Urbano, “Plan de Parques Urbanos” (Presentación en formato PPT, 2016) <http://quieromibarrio.cl/wp-content/uploads/2016/05/Pres-Minvu-Parques-Urbanos.pdf>

Leyenda Imágenes:
(1) Parque André Jarlan, Pedro Aguirre Cerda, Área Metropolitana de Santiago © Sonia Reyes P. para LOFscapes
(2) Vista del Parque André Jarlan y su contexto urbano (22 Feb. 2016) © Google Earth
(3) Parque de Los Reyes, Santiago, Área Metropolitana de Santiago © Sonia Reyes P. para LOFscapes
(4) Parque de Los Reyes, Santiago, Área Metropolitana de Santiago © Sonia Reyes P. para LOFscapes