Una casa, una Hacienda, un Parque · Cunaco, Valle de Colchagua, Chile

LOF·drone para LOFscapes
(Texto: José Quintanilla Ch. / Video: Camila Romero I. / Edición y Fotografía: Verónica Aguirre L. y Camila Romero I.)
20.12.2016

 


Nuestro LOFdrone de esta semana nos presenta la Hacienda Cunaco, que se muestra como una interpretación local de la villa italiana y un reforzamiento de la transición gradual entre espacios interiores y exteriores de la casa tradicional chilena.


La Hacienda Cunaco, formada en la segunda mitad del siglo XVIII por el agricultor Ignacio Aránguiz, nació como una de las mayores propiedades del valle de Colchagua, levantando residencia, llavería y bodegas. Su sobrino, Ignacio Valdés Larrea (1809–1875), heredó estas tierras y fue un agricultor progresista que construyó canales con aguas del río Tinguiririca, ampliando la superficie de riego, aumentando la producción de granos que exportaba a California y llegando a crear un molino que hasta el día de hoy da identidad al pueblo. Hacia 1840 amplió la casa original legando la hacienda a su hijo Carlos Valdés (1835–1894), activo profesional que amplió el molino, creó una importante viña, plantó un extenso parque y construyó una nueva casa yuxtapuesta al conjunto existente, la Casa Provasoli, orientando su fachada hacia el sur y mirando directamente a la línea del ferrocarril que desde 1872 comunicaba San Fernando con Palmilla.

La Casa Provasoli, que se construyó entre 1875 y 1877, es un claro indicio de la voluntad de mirar la modernidad expresada en el ferrocarril, transporte fundamental para trasladar materiales y equipos que se ocuparon en su construcción. La casa es de estilo ecléctico, poco difundido en el Chile de entonces, teniendo como mayor mérito la lograda combinación de dos arquitecturas, o dos órdenes compositivos: la planta y materialidad de una casa tradicional del Valle Central, de adobe y teja, y la presencia de una ordenación del conjunto a través de ejes y elementos jerarquizadores. Esta inédita operación en nuestro medio es de tal potencia que es capaz de actuar sobre el conjunto preexistente de las casas antiguas, proporcionándole una nueva identidad al punto de llegar a invertir la manera de acceder al mismo. En esta operación va a ser central la creación de un parque entre la nueva casa y la línea del ferrocarril, que crea una gran vista que proyecta su fachada hasta el tren y el camino contiguo. Esta perspectiva originó un espacio único en el imaginario de las casas de campo chilenas si consideramos que, por lo general, el elemento de la fachada está ausente. Aquí se presenta por primera vez en el país el alzado de una villa italiana, de mucha altura verticalidad y transparencia con una excepcional expresión decorativa. Entre la casa y el parque se sitúa una amplia terraza que realza la fachada con su juego de escalinatas y balaustradas y desde donde se tiene un puesto privilegiado para apreciar el desfile de caballos con el magnífico telón de fondo del parque de seis hectáreas, creado por el paisajista italiano Francisco Canova.

Cabe mencionar que la lógica de transitar gradualmente entre los espacios interiores y los espacios exteriores, característica esencial de la casa tradicional chilena, es una constante que se mantiene tanto en las viejas como nuevas construcciones que integran el conjunto, lógica en la cual el parque, con su trazado en óvalo, la monumentalidad de algunas de sus especies y el desvanecimiento de sus límites, ayuda a que todo fluya y respire.

José Quintanilla Chala es arquitecto por la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC, 1993) y Doctor Arquitecto por la Universidad Politécnica de Cataluña (2004). Es coautor del libro Los Hechos de la Arquitectura y actualmente ejerce la docencia en la PUC. Dentro de las obras en que ha participado destacan la Escuela de Jueces de España con sede en Barcelona y el Edificio Académico de la Facultad de Artes de la PUC en Santiago de Chile.


Bibliografía recomendada: · Macarena Gaete Cruz, Ana Luisa de Cunaco, Florecimiento de una Hacienda en el Chile del Centenario (Escuela de Arquitectura, Universidad Católica de Chile, Santiago 2006) · Gabriel Guarda O.S.B., Colchagua: Arquitectura Tradicional (Santiago, 1988) · Carlos J. Larraín de Castro, ‘Parques Tradicionales Chilenos’, Boletín de la Academia Chilena de Historia (1956) · Teresa Pereira, Hernán Rodríguez y Valeria Maino, Casas de Campo Chilenas. Desde el Valle del Maipo hasta el Valle del Maule (Santiago, 2004) · Romolo Trebbi del Trevignano, Desarrollo y Tipología de los Conjuntos Rurales de la Zona Central de Chile (Pontificia Universidad Católica de Chile, 1980) · Cristián Boza, Parques y Jardines Privados de Chile (Santiago, 1984)

Imágenes:
(1-12) Cunaco, Valle de Colchagua, Chile © Verónica Aguirre L. para LOFscapes