Pabellón “Tu Reflexión” · YAP CONSTRUCTO 6, Chile

LOF·drone para LOFscapes
(Texto: Guillermo Hevia García y Nicolás Urzúa Soler / Video y Fotografía: Camila Romero I. y Romy Hecht M. / Edición: Verónica Aguirre L. / Música: “Along” de Teen Daze)
12.04.2016


No sabemos con certeza si “Tu Reflexión” es una experiencia, una ilusión, un paisaje, un lugar, un objeto, un intento de construcción surrealista, una aproximación artística o una mezcla de varias. Esa posición inestable o de incertidumbre –el estar frente a algo que es difícil de determinar– pero que es capaz de interpelar al visitante, y volverlo aquello que le da sentido “al proyecto” nos interesa. 

Hemos querido construir una experiencia incierta, una situación de extrañamiento, de la cual no pretendemos tener el control, puesto que las posibilidades de reflejo y de deformación provocada por los planos bidimensionales de aluminio espejado cóncavos y convexos son infinitas, en la medida en que nos movemos a través de ellos. 

Queremos que el visitante esté a la expectativa de qué será lo que le sorprenderá en el siguiente lugar.

No se trata sólo de mirar la obra, sino de dejar que te rodee, que te envuelva, para pasar a formar parte de ella, y que ella pase a formar parte de ti, de una forma pasiva o activa, según nuestras propias capacidades de observación y reflexión.

La materialización de esta experiencia se logra mediante dos operaciones: la primera es la definición de un soporte o topografía, un paisaje de lomas suaves, saturadas de pasto y vegetación esponjosa, coloreada por una infinitud de flores silvestres diferentes, y que además será atravesado por un pequeño arroyo. Este paisaje se traslada desde un lugar imaginario, que podría ser una pradera silvestre o el instante de alguna pintura de Alfred Sisley. Creemos que la pendiente natural (artificial) y esponjosa es uno de los lugares más gratos para caminar, sentarse, descansar o recostarse.

La segunda operación es la inserción de tres planos bidimensionales de aluminio espejado, que construyen una serie de espacios interiores y exteriores, borrando los límites, desapareciendo, dejando que su rededor reflejado sea el verdadero proyecto.

Estas cintas se configuran y estructuran mediante una abundancia de concavidades y convexidades que le permiten autosoportarse y mantenerse de pie en un mismo horizonte de 3,20 m y con sólo 25 mm de espesor, enterrados en el suelo.

Es la relación entre estos tres planos bidimensionales la que configura un volumen asimétrico, casi desarticulado, donde no nos interesa la construcción de la forma propiamente tal, sino que la interacción entre los planos espejados, las curvas y las contracurvas, donde hemos multiplicado la cantidad de situaciones reflectantes y de deformación, de manera de producir una interacción perteneciente a un mundo de ilusiones, más surreal que real, dado que en la naturaleza no existe la reflexión vertical.

Las curvas, contracurvas y el hecho de que en muchos momentos las cintas se encuentran enfrentadas y a diferentes distancias, generarán un universo de reflexiones, multiplicaciones y deformaciones, como si nos encontráramos en una pintura de René Magritte, o incluso frente a algunos retratos de Francis Bacon. Esta experiencia se logra en la medida en que nos adentramos en el proyecto, varía nuestro grado de proximidad, nos acercamos, lo tocamos, nos alejamos. Estas situaciones se intensifican en la medida en que más cuerpos se mueven por este lugar, generando coreografías de colores y movimientos que se irán multiplicando de manera infinita.

Hemos querido cambiar el centro de la propuesta del objeto, a la experiencia del sujeto –la interacción que éste y otros– y como su rededor o contexto se reflejarán y deformarán con él y frente a él. No pretendemos finalmente construir una propuesta cerrada, sino que articular un universo de sensaciones y experiencias abiertas a que muchas cosas puedan pasar.

Guillermo Hevia García (1986) y Nicolás Urzúa Soler (1986) son arquitectos de la Pontificia Universidad Católica de Chile y profesores de taller de la Escuela de Arquitectura PUC. Han sido nominados al premio Iakov Chernikhov 2014, seleccionados en la IV Bienal de Arquitectura Latinoamericana (BAL Pamplona) y premiados en la IX Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo (BIAU). El 2015 obtuvieron el Primer Lugar en el Concurso YAP_Constructo 6 y el Tercer Lugar en el Concurso para el nuevo Edificio FADEU PUC.