El Paisaje como Recurso Clave para la Evaluación y Gestión Ambiental en Chile

Jadille A. Mussa para LOFscapes
09.08.2016

 


Nuestra columnista invitada de esta semana, Jadille A. Mussa, plantea cómo ha sido manejado y gestionado el paisaje en Chile desde una perspectiva normativa, a partir del análisis de la Ley N° 19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente de 1994 (actualizada como Ley N° 20.417 del 2012).


22 años después que el paisaje fuera reconocido legalmente como un recurso en Chile, definiéndose por ende mecanismos para su evaluación, desde mi experiencia puedo señalar que pese a ello el paisaje aún no es el centro de la discusión, ni el pilar de los estudios de impacto medioambiental en nuestro país. En el marco del modelo enérgico de desarrollo económico de Chile, la transformación del paisaje ha seguido la misma curva ascendente de crecimiento sostenido. En la mayoría de los casos, este desarrollo se ubica en zonas de alta calidad visual, a diferencia de lo que ocurre en otros países, como España, donde el paisaje se ha convertido en un recurso capaz de convocar a todos los demás elementos, constituyéndose en un verdadero clúster ambiental (1). Así, el paisaje aúna y se gestiona a partir de condiciones territoriales, flora, fauna, aire, clima, etc., que aumentan y mejoran las características visuales, ambientales y turísticas particularmente de metrópolis y zonas rurales (2).

El discurso anual de la Presidenta Michelle Bachelet del año 2014 fue coincidente con la caída del precio del petróleo, determinándose que el turismo sería un componente central para el desarrollo del país (3). Sin embargo, se apuntó a configurar un turismo sin paisaje, algo difícil de imaginar en un territorio caracterizado por su morfología y diversidad territorial. De acuerdo con el “Estudio de Tipificación de la Demanda Turística de Chile” del Servicio Nacional de Turismo (SERNATUR) para el año 2011 (4), en una encuesta realizada a 2 421 visitantes para establecer la “Satisfacción de Atributos de Chile”, y donde el índice 1 es “totalmente insatisfecho” y 10 “totalmente satisfecho”, la “variedad de paisajes” obtuvo una nota promedio de 9,7, no existiendo ningún otro atributo sobre este indicador social. Actualmente el único instrumento real para potenciar las características del paisaje del país es la Ley Nº 19.300 (que hoy incluye modificaciones introducidas por la Ley N° 20.417 publicada en Enero del 2010), que opera como marco regulatorio del análisis de línea base para ver el grado de cambio territorial que provocará un determinado proyecto (5). La idea básica no es impedir proyectos de intervención o crecimiento económico, sino potenciar al paisaje como un recurso capaz de liderar la orientación de las intervenciones. Así por ejemplo, el paisaje debiera estar instalado como parte del instrumento de Evaluación Ambiental Estratégica para una zonificación macro que tienda a potenciar la variedad territorial, altamente apreciada por los visitantes.

De esta forma, se han ido desarrollando diversas actividades en pos del crecimiento del país, intensificándose el uso de lugares con alta potencialidad en torno al turismo de paisaje. Sin embargo, es frecuente observar que el turismo está seriamente alterado por el manejo inadecuado del territorio y viceversa. La estrecha relación que existe entre conservación del medio ambiente receptor y el crecimiento de la actividad turística plantea una interrogante para la gestión de las autoridades regionales y locales y para los empresarios privados vinculados al sector: ¿cómo compatibilizar el desarrollo turístico con las expectativas de progreso económico de las comunidades rurales? En mi opinión creo que la mejor forma es por medio de los Estudios de Impacto Ambiental, los que bien manejados pueden convertirse en socios efectivos de desarrollo local, apoyando y mejorando, por ejemplo, las condiciones visuales del lugar.

Hoy no solo se debiera evaluar si existen o no impactos significativos en el territorio producto de proyectos específicos, sino que, aun cuando el lugar a intervenir no tenga elementos memorables pero sí un entorno que puede ser potenciado, las empresas deberían asegurar medidas de mitigación, compensación y restauración de paisaje de acuerdo a los recursos naturales o aspectos patrimoniales del lugar, según sea el caso.

De acuerdo a la definición de la Guía Evaluación Paisaje del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) y dadala complejidad de su condición multidimensional, el paisaje en Chile se ha estudiado principalmente a través de la percepción visual. Ella permite la identificación de elementos, formas, texturas y colores de éste, tanto para establecer su valor estético o bien para interpretar y modelar la funcionalidad ecológica de un determinado hábitat (6).

En definitiva, a más de dos décadas de la creación de la Ley sobre Bases Generales del Medio Ambiente o Ley N° 19.300 de 1994 (7), esta normativa persiste como el único compendio legal chileno que ha incluido al paisaje como recurso susceptible de ser gestionado y, por ende, comparable con el aire, laflora y la fauna, por nombrar sólo algunos. De esta forma, el paisaje se encuentra regulado y básicamente se evalúa de acuerdo a la letra e) del artículo 11 de la mencionada ley.

Esta letra se refiere tanto el valor paisajístico como turístico de una zona, los que se constituyen a su vez en objetos de protección ambiental y, en consecuencia, los impactos que pueda generar o presentar un proyecto o actividad sobre éstos deben ser evaluados dentro del SEA del Ministerio del Medio Ambiente. Con respecto a lo considerado en la letra e) de la Ley, se entiende como impacto sobre el paisaje al cambio que puede ser producido por un proyecto normado en el artículo 10 y que provoque una “Alteración significativa, en términos de magnitud o duración, del valor paisajístico o turístico de una zona”, de acuerdo a lo dispuesto por el artículo 11.

Al respecto se debe considerar lo siguiente: primero, se entiende como zona con valor paisajístico a aquella que, siendo perceptible visualmente, posee atributos naturales que le otorgan una calidad que la hace única y representativa. Segundo, se entiende a la zona como objeto de evaluar si el proyecto o actividad, en cualquiera de sus fases, genera o presenta alteración significativa del valor paisajístico, considerando la duración o la magnitud en que se obstruye la visibilidad a una zona con valor paisajístico y la duración o la magnitud en que se alteren atributos de una zona con valor paisajístico.

En lo que a mi experiencia se refiere, la citada ley es un buen instrumento para la gestión del territorio, sin embargo, para algunas empresas su ejecución es solo un trámite. Pese a lo anterior considero que es un buen instrumento que debiese perfeccionarse y aplicarse no solo en zonas sin Planes Reguladores, sino que también debiera regir en la toma de decisiones al interior de la ciudad, algo que hoy queda bajo el criterio del edil a cargo de la comuna, sin miradas integrales a nivel metropolitano ni instancias de participación ciudadana que posicionen al paisaje como recurso mandatorio, lo que ha provocado paisajes de baja calidad, pérdida de escala en barrios patrimoniales, crecimiento exponencial de edificios, etc.

Finalmente, cabe señalar que sin un cambio del modelo económico es difícil proyectar los temas referidos a la conservación y mantención de paisajes, ya que no es posible una gestión ambiental del territorio en pos del paisaje y la calidad de los recursos sin una mirada de eco economía o economía verde, de acuerdo con lo señalado en la década de los ochenta en el Informe Brundtland (8), donde se contrastó la postura de desarrollo económico junto con la de sostenibilidad ambiental realizado por la ex-primera ministra de Noruega Gro Harlem Brundtland con el propósito de analizar, criticar y replantear las políticas de desarrollo económico globalizador, reconociendo que el avance social se producía con un costo probablemente irreparable frente a temas medioambientales.

Mientras esperamos que estos cambios económicos otorguen un menor grado de presión al uso de los recursos naturales, se podría usar tanto a la Ley Nº 19.300 como al Ministerio del Medio Ambiente como un gerente del estado de nuestros recursos capaz de proponer y construir una nueva mirada en torno a las posibilidades que tiene el paisaje como recurso pilar de la gestión turística y económica del país.

Jadille A. Mussa Castellano es Ecóloga Paisajista de la Universidad Central de Chile y Master en Políticas del Trabajo y Relaciones Laborales Internacionales de la misma institución y de la Universidad de Bolonia, Italia. Actualmente es Directora de la Escuela de Arquitectura del Paisaje de la Universidad Central de Chile. Su tesis de magister se tituló “Eco Economía y el Desarrollo Sostenible como Aporte a la Equidad Social, en especial, la Salud de la Población. Un Estudio Preliminar sobre los Componentes del Concepto de Desarrollo Sostenible y su Aplicación en Chile en Dos Casos de Regulaciones Medioambientales” (2015).


Notas:
(1) Ver Órgano PRESIDENCIA DE LA JUNTA DE GALICIA, Ley 7/2008, de 7 de Julio, de Protección del Paisaje de Galicia (2016) <http://noticias.juridicas.com/base_datos/CCAA/ga-l7-2008.html>.
(2) Ver Observatori del Paisatge (2016) <http://www.catpaisatge.net/esp/index.php>.
(3) SERNATUR, Discurso de la Presidencia (2014).
(4) Gobierno de Chile, Estrategia Nacional de Turismo 2012–2020 (2011) <http://portal.mma.gob.cl/wp-content/uploads/2014/10/1_Estrategia-Nacional-de-Turismo-2012-2020.pdf>.
(5) APRUEBA LEY SOBRE BASES GENERALES DEL MEDIO AMBIENTE (01 Jun. 2016) <https://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=30667&idParte=&idVersion=2016-06-01>.
(6) Ver Gibson (1979) y Kaplan et al. (1998) citados en Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental, Guía de Evaluación de Impacto Ambiental:Valor Paisajístico en el SEIA (2013) <http://www.sea.gob.cl/sites/default/files/migration_files/guias/Guia_Evaluacion_Paisaje_130926.pdf>.
(7) Gobierno de Chile, Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental (2016) <http://sea.gob.cl/sea>.
(8) World Economic Forum Wef, Our Common Future (Brundtlland Report (United Nations, 2013).

Leyenda Imágenes:
(1) Laguna ambiental La Farfana, paisaje para la avifauna diseñado como parte del Plan de Compensación Ambiental para el Estudio de Impacto Ambiental Planta de Tratamiento de Aguas Servidas La Farfana, Maipú, Santiago © Jadille A. Mussa para LOFscapes
(2) Paisaje en sector Ñuble, Santiago, modificado por oleoducto y gasoducto Trasandino © Jadille A. Mussa para LOFscapes
(3) Estudio de prefactibilidad visual para la construcción de un puerto, I Región de Tarapacá © Jadille A. Mussa para LOFscapes
(4) Proyecto Emisario La Farfana, convertido en la compensación Parque El Estero Villa Francia, Maipú, Santiago © Jadille A. Mussa para LOFscapes
(5) Proyecto Emisario La Farfana, convertido en la compensación Parque El Estero Villa Francia, Maipú, Santiago © Jadille A. Mussa para LOFscapes
(6) Prefactibilidad Ambiental para mejora de accesos a zonas turísticas en la IX Región de la Araucanía, Chile © Jadille A. Mussa para LOFscapes