Un Paisaje Extrañamente Familiar. Consideraciones sobre la muestra "Paisaje" de Alejandro Quiroga. MAVI. SEP-NOV 2017

Guillermo Zilleruelo E. para LOFscapes
14.11.2017
 


Hoy en LOFscapes el arquitecto y grabador Guillermo Zilleruelo nos aproxima a la obra del artista Alejandro Quiroga (A.Q), quien está exhibiendo “Paisajes” en el Museo de Artes Visuales (MAVI) y sus temas parecen ser la ausencia, la cotidianidad y en los menos de los casos, cierta intimidad. Todos ellos conceptos universales, fácilmente aprehensibles desde un punto de vista afectivo. Las pinturas de A.Q. dan en el clavo, produciendo en el espectador una sensación de familiaridad inquietante con los paisajes retratados.


En primer lugar, cabe señalar el arrojo curatorial de titular "Paisaje" (a secas), a una muestra que inocentemente trata de pinturas que representan un pedazo de territorio (1). De este modo, el título nos retrotrae a la primera noción sobre la que el propio concepto se funda (2). Al mismo tiempo, la muestra da la espalda a una sarta emergente de neologismos, guiños conceptuales y otra serie de ingenuidades, posiblemente heredados del Land Art que suelen acompañar a muestras relativas al género. El título nos advierte de entrada: asistiremos a la vieja relación entre un artista que, mediante su oficio pictórico, pone por delante de nosotros la representación de un pedazo de tierra.

El mérito de Alejandro Quiroga (A.Q.) radica justamente en su capacidad de medirse con un género que parece agotado, tanto por extemporáneo como por una creciente atención que deslinda con la moda. Es suficientemente vasta la tradición del género local (3) y conocida su creciente incorporación en nuestra pretendida imagen-país; es más compleja todavía, la relación occidental entre pintura y paisaje. Qué razones tendrá A.Q. para correr el riesgo de entrometerse con un género que parece sobreexplotado.

La respuesta es aparentemente sencilla. A Quiroga le interesa señalar el valor de algo que le parece está en riesgo y debemos atender (4). Ante tal voluntad, lo que cabe esperar es un discurso frontal, mediático, exportable, urgente. Sin embargo, la gran virtud del artista consiste justamente en omitir todo lo anterior.

Para Alejandro Quiroga sólo se trata de materia y emoción. No es casualidad que las pinturas se expliquen parcialmente como un ejercicio. Las referencias a L'empire des lumiéres (ver fig. 1) (también concebido como un ejercicio de insistencia) y a los contrastes lumínicos manipulados de Edward Hopper (ver fig. 2) saltan a la vista. En el primero de los casos se trata de la yuxtaposición de dos opuestos irreconciliables; en el segundo de ellos, las deliberadas alteraciones lumínicas otorgan a las escenas una atmósfera inestable y metafísica. Estos recursos, trasladados a los lienzos de medio formato de A.Q. dan en el clavo, produciendo en el espectador una sensación de familiaridad inquietante con los paisajes retratados. Añadiría una tercera referencia no confesa: las veladuras de Quiroga recuerdan la inestabilidad de la imagen presente en la pintura de Gerhard Richter (ver fig. 3). Tal como sugiere Elisa Cárdenas, el límite entre lo pictórico y lo fotográfico se diluye (5), intensificando los efectos antes descritos.

A juzgar por los encuadres, no importa demasiado la naturaleza de los paisajes. Si bien se reconoce a Chile según algunas especies endémicas (Araucaria Araucana, Jubaea Chilensis), diría que la locación no es del todo importante. Los grandes temas de Quiroga parecen ser la ausencia, la cotidianidad y en los menos de los casos, cierta intimidad. Todos ellos conceptos universales, fácilmente aprehensibles desde un punto de vista afectivo. De este modo, A.Q. se distancia de la aproximación naturalista/exótica (S.XIX) y de la posterior exaltación de lo sublime (comienzos del S.XX) en Chile. A pesar de ello, sus paisajes son altamente románticos, pero operan en otra frecuencia y sintonizan con el espectador. Tal vez la tarea tácita de Quiroga sea poner en valor la importancia subjetiva del paisaje propio, en clave de transferencia psicoanalítica, más próxima a un playlist que a destempladas consignas ambientalistas.

Con pocos elementos: pintura (entiéndase el oficio), la dislocación de la luz, el montaje de algunos elementos; A.Q. logra poner nuestra atención sobre nuestros paisajes cotidianos y estatizar aquellos que a él le parecen susceptibles de señalar. La combinación de su tesón y valentía recuerdan a Giorgio Morandi y sus jarras, pues, A.Q. demuestra que todavía tiene sentido pintar paisajes si se tiene oficio y un punto de vista. Mantenerse en el género constituye, como sostiene John Berger, un bolsillo de resistencia.

Guillermo Zilleruelo E. Egresado de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile, 2016. Estudios de Arte PUC. Grabador.

Alejandro Quiroga Vial, pintor y grabador. Nació en Santiago el 6 de septiembre de 1967. Estudió Licenciatura en Artes Visuales con mención en pintura en el Instituto de Arte Contemporáneo de Santiago, Chile entre 1986 y 1990. Fue alumno de Rafael Munita, Enrique Zamudio y Eugenio Téllez. En 1998 se trasladó a Nueva York, Estados Unidos, en busca de nuevos horizontes para exhibir y difundir sus obras. Fue asistente del artista Eugene Brodsky en el Art Student League. Alejandro Quiroga ha pertenecido al grupo de artistas del Taller La Culebra de la calle Loreto en Santiago, junto a los artistas Cristián Marambio, Malú Stewart y Gastón Laval. Ha realizado trabajos musicales, ilustraciones para publicaciones, escenografías para teatro y ballet y curatorías para exposiciones. http://www.artistasvisualeschilenos.cl/658/w3-article-40078.html

(7) Zapallar 7. Óleo sobre tela (180 X 260 cm) © Alejandro Quiroga para LOFscapes

Notas:
(1) La muestra incluye además una cuidada selección gráfica, que incluye dibujos y grabados monocromos.
(2) Maderuelo, Javier (2013). El paisaje: génesis de un concepto. Madrid, Abada.
(3) Felsenhardt, Cristina. El Paisaje en la Literatura y Pintura Chilena: Representación, Ideología y Nación.
(4-5) Quiroga, Alejandro (2010). Fine Tuning. Santiago, Chile.

Leyenda de Imágenes:
(1) Magritte, René. L'empire des lumiéres (146 x 114), 1954. Bruselas, Bélgica © Ch. Herscovici, avec son aimable autorisation c/o SABAM Belgium
(2) Hopper, Edward. Roofs, Washington Square, 1926. Acuarela y carbón sobre papel © Carnegie Museum of Art
(3) Arrest 1. (Festnahme 1), 1988. Óleo sobre lienzo (92 x 126.5 cm) © Gerhard Richter
(4) Cerro El Plomo (cota mil). Óleo sobre tela (180 x 270 cm) © Alejandro Quiroga para LOFscapes
(5) Esperando al moustro del pantano. Óleo sobre tela (120 x 90 cm) © Alejandro Quiroga para LOFscapes
(6) Jacarandá. Óleo sobre tela (120 x 90 cm) © Alejandro Quiroga para LOFscapes
(7) Zapallar 7. Óleo sobre tela (180 X 260 cm) © Alejandro Quiroga para LOFscapes

Las imágenes de A.Q. fueron extraídas, previa autorización del artista, desde su blog: elcanoa.blogspot.com