Entre Naturaleza y Arquitectura: El paisaje cultural en torno al Lago Llanquihue

CICLO·RUTAS
Isidora Mujica y Sofía Samur para LOFscapes
(Fotografía y Cartografía: Isidora Mujica y Sofía Samur)
07.10.2016

Plano-cicloruta-Lago-Llanquihue.jpg

Pendientes moderadas, arquitectura colonial, vista al Lago Llanquihue e infraestructura de hospedajes al alcance de todos los bolsillos, transforman el recorrido por el Lago Llanquihue en una apacible ruta apta para todos los amantes de la bicicleta y los paisajes sureños de Chile.
 

La ciclo·ruta del Lago Llanquihue se presenta en una primera instancia como un desafío, por su exigencia física, y a su vez como un deseo inevitable de conexión con la naturaleza y la historia del territorio, hitos y narraciones que se espera develen a lo largo del recorrido. Esta ruta, que rodea por completo el Lago y sobre la cual se consolida el proyecto de ciclovía más largo de Chile, está constituida por 186 kms de camino, atravesando las localidades de Puerto Varas, Ensenada, Cascadas, Puerto Octay, Frutillar y Llanquihue, dividiendo así la ruta en seis tramos. Gracias a esta serie de lugares con mayor nivel de urbanización y servicios presentes en el recorrido, es posible adaptar el circuito según el tiempo y estado físico de cada persona o grupo, ampliando el espectro del usuario.

Una estrategia popular entre los ciclistas consiste en dividir el circuito en 3 o 4 días de pedaleo. El primer tramo se inicia en Puerto Varas, donde son varios los negocios de arriendo de bicicletas y amplia la competencia. Se inicia el pedaleo recorriendo 51,3 kms en dirección Nororiente y con vista al volcán Calbuco hasta llegar a Puerto Octay. El tramo dos, con vista al volcán Osorno en su inicio, finaliza en Las Cascadas luego de 35,1 kms. El tercer día es un trayecto mucho menor que permite descansar o realizar rutas de trekking alrededor de la zona. Éste recorre 19,7 kms hasta llegar a Ensenada donde se inicia el último pedaleo de 42 kms para así completar el circuito en Puerto Varas.

La atracción de este circuito se basa en el reconocible paisaje cultural de la zona, esto gracias a que la cuenca del lago Llanquihue ha sido poblada por tres vertientes culturales a lo largo de la historia: los pueblos originarios, los colonos españoles y finalmente las familias de –la actual– Alemania. Estos últimos, fueron los principales constructores del imponente legado arquitectónico presente en toda la ruta. De este modo el paisaje, como construcción, está determinado por dos valores estéticos de órdenes distintos: el “natural,” asociado a la geografía de la cuenca sobre la cual descansan las aguas del Lago Llanquihue –el segundo más grande de Chile– y el “construido,” asociado al legado arquitectónico de los Alemanes que llegaron hacia el 1850 al sur de Chile producto de la  Ley de Colonización promulgada en 1845 durante el gobierno de Manuel Bulnes (1), un recurso que promovía el asentamiento de profesionales y artesanos extranjeros para el desarrollo del sector y con ello asegurar su soberanía. El paso del tiempo se ha encargado de fusionar ambos en un paisaje atractivo para los ciclistas curiosos y para aquellos que buscan ejercitarse al aire libre. Casas, galpones y antejardines de estilo germánico otorgan una narrativa a la ruta que se intensifica gracias a la velocidad ágil pero pausada de la bicicleta. El ritmo del pedaleo permite apreciar con detalle los escultóricos objetos que se posan sobre el paisaje, lográndose distinguir sus fachadas y texturas materiales. Las pausas, a veces obligadas, ayudan a apreciar la influencia del clima y el tiempo en las construcciones, otorgándole a la escena una dimensión dinámica y nostálgica, destacando, por ejemplo, las tejuelas de madera cubiertas de llamativos líquenes amarillos, un hongo que funde el legado arquitectónico con las fuerzas naturales de toda la cuenca. Sin duda en la bicicleta, a diferencia de en un auto, la experiencia permite un constante contacto con los elementos naturales que componen este paisaje, asombrándonos constantemente con el cambio cromático que varía entre los verdes, amarillos y azules intensos; nos deja empaparnos con las lluvias que comienzan de un segundo a otro y deleitarnos con el sol penetrante que irrumpe a ratos, marcando el ritmo del clima durante los meses de primavera.

El paisaje entorno a la ribera del lago Llanquihue se constituye así, como un recorrido entre volcanes, lomas cubiertas de vegetación que crece de manera espontánea, agua, paisajes productivos y jardines. Es un espectáculo que, además de ser atractivo como imagen, se constituye como una experiencia de fácil acceso, que aúna tanto bellezas naturales propias del paisaje lacustre, como un legado cultural arquitectónico producto de un proceso de consolidación de los límites soberanos del país.


Notas:
(1) Sobre La transformación del paisaje sureño: Colonización alemana en Valdivia y Llanquihue (1850-1910) en <memoriachilena.cl>

Leyenda Imágenes:
(1) Legado Arquitectónico © Isidora Mujica y Sofía Samur para LOFscapes
(2) Vista del Volcán Osorno desde playa de Ensenada© Isidora Mujica y Sofía Samur para LOFscapes
(3) Paisaje productivo. Ruta U-99-V camino entre Puerto Octay y las Cascadas© Isidora Mujica y Sofía Samur para LOFscapes
(4) Arquitectura de estilo Germánico en Ruta 225. Camino entre Ensenada a Puerto Varas © Isidora Mujica y Sofía Samur para LOFscapes
(5) Legado arquitectónico. Ruta U-99-V. Camino entre Frutillar y Puerto Octay © Isidora Mujica y Sofía Samur para LOFscapes
(6) La ruta en medio de la arquitectura y la naturaleza. Ruta U-99-V entre Puerto Octay y las Cascadas © Isidora Mujica y Sofía Samur para LOFscapes
(7) Paisajes productivos. Ruta U-99-V entre Puerto Octay y las Cascadas © Isidora Mujica y Sofía Samur para LOFscapes
(8) El clima y la ruta. Ruta U-99-U. Parque Nacional Peres Rosales © Isidora Mujica y Sofía Samur para LOFscapes
(9) Cartografía Ruta por Lago Llanquihue © Isidora Mujica y Sofia Samur para LOFscapes