Pabellón “Después del Domo” · YAP CONSTRUCTO 7, Chile

 

LOF·drone para LOFscapes
(Texto: Video y Fotografía: Camila Romero I. y Romy Hecht M. / Edición: Verónica Aguirre L. / Música: Nobody, “Wake up And Smell The Millenium"
18.04.2017


La propuesta surgió desde la inquietud de volver desmontable el proyecto YAP Constructo: nos preocupa la vida útil del pabellón. Busca generar una gran bóveda en base a elementos menores que permitan liberar un gran área y volumen interior en base a un sistema estructural liviano que permita su posterior montaje en nuevos lugares.


Condición desmontable
La oportunidad otorgada por el concurso YAP Constructo es una instancia en que se invierte tiempo, trabajo y recursos que creemos deben dar frutos más allá del encargo. Nos preocupa la vida útil de este gran esfuerzo.

La arquitectura debe abordar temáticas de contingencia para volverlas un atributo del proyecto; en este sentido, una de las condiciones de la realidad chilena es la escasez: y no solo de presupuesto, sino de tecnología, tiempo y energía disponible. Como respuesta a esto, la condición desmontable y durable en el tiempo de la estructura permite extender el alcance de esta iniciativa. Quiere conquistar nuevos y remotos lugares para proporcionar un espacio para la reunión y el encuentro. De este modo, el nuevo cuerpo tiene autonomía respecto al encargo, al tiempo en que se fabricó, al lugar en que se emplaza por primera vez y respecto a sus autores; es un cuerpo autónomo.

Levedad y tensión
Es una bóveda desmaterializada de 36 m de largo, 16 de ancho y una altura total de 6 m. El centro del recinto está liberado y los apoyos se sitúan perimetralmente. El sistema de domo tensado es una estructura progresiva que se aliviana hacia el anillo superior hasta reducir el peso de estas piezas aisladas al mínimo posible. La huella de pabellón en ínfima, la estructura se despega del suelo, y la gran mayoría del esfuerzo para ponerla en pie es visible al ojo; no engaña ni se esconde.

Un salón en el parque
El lugar de emplazamiento es el Parque Araucano de Santiago. La propuesta es un interior versátil de 575 m2; un lugar de paso y para el encuentro, para eventos musicales, seminarios, fiestas y talleres. No existe un adelante y un atrás, no hay ‘backstage’ ni jerarquías; es un único espacio en que espectadores y actores habitan un mismo lugar, un espacio que aloja actividades inéditas en el espacio público. La planta es axialmente simétrica; un único espacio sin divisiones que contiene dos aperturas puntuales que señalan los accesos.

Prototipos, prefabricación y montaje
La investigación fue conducida en base a pruebas empíricas con prototipos a distintas escalas; maquetas 1:50, 1:25, 1:10, 1:5, 1:2 y finalmente 1:1, en múltiples materiales que permitieron testear distintas temáticas que levantaba el proyecto.

La tenida
Nos entusiasma que la estructura en su estado ‘desnudo’ — desprovisto de programa y lugar — adquiere estas características en base a una tenida que la complementa — de gala, informal, de verano o invierno. Sombra, luz, agua y mobiliario otorgan versatilidad a la estructura y permite imaginar nuevos y variados escenarios de montaje.

En esta ocasión se compone de una malla traslúcida que cubre este cuerpo y se refresca gracias a la leve sombra del entramado, al viento y una serie de vaporizadores de agua a la altura del cuerpo se activa intermitentemente. Los troncos en su interior, como mobiliario un tanto exótico, en estado bruto, de grandes dimensiones y como ruinas de un paisaje natural contrastan con el escenario artificial, liviano e itinerante que las contiene. El sistema de iluminación modifica su aspecto para su uso nocturno.

Experiencia colectiva
El proyecto es un ejercicio experimental y constructivo, hecho en base a un proceso sistemático de producción de piezas y su posterior ensamblaje, que dan cuenta de una secuencia artificial y humana. El proyecto tuvo un equipo de cuatro arquitectos a cargo, un ingeniero japonés vía mail, tres encargadas del registro audiovisual, un iluminador, un maestro con experiencia en sistemas tradicionales de construcción y 24 alumnos con sus dudas, habilidades, interés e ingenio.

Así, el Parque Araucano se volvió un taller de investigación al aire libre, y los 30 personajes se volvieron un grupo en las cálidas noches de verano que fueron más de una vez motivo de celebración.

El pabellón permanecerá abierto al público hasta el 30 de abril, entrada gratuita en los horarios de apertura del Parque Araucano, Av. Presidente Riesco 5330, Las Condes, Santiago.

Claudio Torres Salazar (1986) es arquitecto de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC). Siendo estudiante ganó concurso CAP y ALACERO y fue seleccionado a la Bienal de SAP en Buenos Aires. Su proyecto detítulo, “Operaciones Micro-Urbanas” ganó el premio CNPT2016 en categoría “Proyecto Tecnológico” y fue finalista en concurso MCHAP Student y ArchiPrix, además de ser publicado en Revista ARQ 90. Yuji Harada (1989) es arquitecto y Master de la Universidad Nacional de Yokohama, Japón).  Trabaja en la oficina de Smiljan Radic desde el 2012. Clarita Reutter (1990) es alumna de Magíster en Arquitectura de la PUC y profesora instructora de taller de la misma universidad. Como estudiante de pregrado ganó concurso CAP y ALACERO. Emile Straub (1991) es arquitecto de la PUC. Ha colaborado con distintas oficinas en concurso públicos y hoy trabaja en la oficina de Cecilia Puga.

Equipo audiovisual: Nicolás Morales, Esteban Arteaga y Daniel Rodríguez. Iluminación: Mauricio Lacrampette. Ingeniero Calculista: Jun Sato Laboratory, University of Tokyo / Jun Sato Structural Engineers Co., Ltda. (Jun Sato, Shohei Furuichi, Midori Tsuzuki). Equipo de construcción: Héctor Rivera, Viola Guarano, Mauricio Yáñez, Maira Vega, Miguel Uribe, Fabián Acuña, Simón Herrera, Nicolás Schmidt, Constanza Dalleto, Malvina Ruelas, Francisco Beltrán, Francisca Vargas, Josías Aliaga, Pablo Peñaloza, Matías Guajardo, Andrea Yataco, Julia Bustamante, Natasha Urretaviscaya, Pablo Castro, Catalina Berrios, Rodrigo Vega, Carlos Parra, Galit Hojman, Martin Rojas y Nicolás Navarrete.