Evidencias de un mirador: Bajo la Alfombra del Smog

Martín Bonnefoy y Pedro Chaná, para LOFscapes
23.05.2017


Históricamente ha existido un proceso de consolidación de plataformas para la construcción tanto material como social de paisajes: los Miradores. Dicho proceso establece una estrecha relación con los imaginarios y las ideologías de cada tiempo, involucrando tanto al territorio como a los sujetos que lo habitan y representan. En ese contexto, esta columna busca generar un análisis sobre el mirador Sky Costanera como manifestación contemporánea de ese proceso, extrayendo lecturas críticas a partir de un componente del paisaje frecuentemente asumido como incidental: el Smog.

(2) Vista Panorámica de Santiago desde el Cerro Santa Lucía. Dibujo: Edmond Reuel Smith, Litografía: Thomas S. Sinclaire, 1855 © Colección Biblioteca Nacional de Chile, Sección chilena


Reflejo del dominio del territorio es la consolidación de miradores, lugares que por sus condiciones físicas -altura, orientación, campo de visión, entre otros- se han instaurado como espacios de contemplación y con ello de construcción de paisaje. Su materialización corresponde a un acto de adaptación espacial a través de mecanismos tangibles como las infraestructuras, paseos, vegetación y similares, y a un acto de adaptación simbólica a través de mecanismos intangibles como la promoción de un imaginario, ritos asociados al ascenso y publicidad de una idea de ciudad a través de la consagración de “vistas” oficiales y emblemáticas.

En el caso de la ciudad de Santiago, sus miradores reflejan los ideales imperantes en distintos momentos de su historia. Un ejemplo emblemático, es el caso del Cerro Santa Lucía, punto en altura de contemplación de la ciudad incluso antes de su transformación durante la intendencia de Benjamín Vicuña Mackenna. Mackenna planteó un desarrollo urbano y cívico que incluyó, entre otros aspectos, el desarrollo de espacios verdes accesible a todos los habitantes, inscritos dentro de una determinada visión política respecto del territorio. Así, el Cerro Santa Lucía como espacio público, fue una pieza fundamental para concretar una idea de ciudad desde el paisaje (ver imagen 02).

Asociado a una urbanización en dirección al poniente, el Cerro Santa Lucía como principal punto de observación fue desplazado por el Cerro Blanco, el que por su dimensión y ubicación amplió el campo de visión hacia el nuevo desarrollo urbano (1) sin constituir, sin embargo, un espacio público diseñado a cabalidad como el ejemplo anterior. Posteriormente, a principios del siglo XX, tras el abandono de la actividad de canteras y el crecimiento urbano hacia el oriente, se instaura el Cerro San Cristóbal como el más importante mirador urbano, mediante la consolidación del sitio como un parque público con variados senderos, programas construidos y arbolado, es decir múltiples infraestructuras que apuntaban a configurarlo como un espacio recreativo de escala metropolitana.

Detrás de la creación de estos miradores, puede identificarse figuras institucionales que promueven una visión discursiva respecto de la ciudad y con ello el manejo del territorio, desde una postura no solo espacial sino que política y social. También esto se ve reflejado en el Santiago de hoy, fuertemente inserto en un sistema urbano global y neoliberal, donde la observación y dominio de la ciudad no se realiza desde un espacio público, sino desde la cumbre de un edificio destinado a empresas y comercio, símbolo del posicionamiento hegemónico de la élite social y económica chilena, es decir, el conocido mirador Sky Costanera ubicado en el ápice de la Gran Torre Santiago parte del complejo Costanera Center.

Desde su inauguración en 2015, el mirador de la Gran torre del Costanera Center ha apelado a transformarse en parte importante de la “fotografía oficial de Santiago,” posicionándose como supuesto reflejo de las fortalezas económicas y tecnológicas de Chile. De este modo, como método publicitario, el Costanera Center ha apostado por ser uno de los principales puntos de representación de lo que constituye la identidad urbana (2) y la imagen oficial de la ciudad, la cual se ha reafirmado mediante su exportación y aceptación en el turismo. Pero su ubicación -y el paisaje que produce- no es incidental, sino que mantiene una fuerte correlación con lo que ha sido el desarrollo de la ciudad durante el siglo XX, donde el proceso migratorio de las clases altas hacia el oriente deja como vínculo con la ciudad su centro económico y administrativo, del cual efectivamente el mirador ocupa un lugar privilegiado.

El mirador consolida su posición privilegiada al contar con una vista en 360°, siendo por lo tanto un lugar de observación de la totalidad de la ciudad. Esta “democracia visual” del paisaje podría suponer la ausencia de interpretaciones ideológicas territoriales, es decir, la falta de una intención de dar privilegio o sesgo visual a ciertas vistas para enfatizar u ocultar partes de la ciudad, y por tanto de la sociedad. Sin embargo, es justamente esta “apertura total de vistas” la que permite poner en evidencia un obstáculo visual que hace el trabajo de seleccionar los objetos en la mira y con ello elevar al mirador como espacio de representación urbana desde su posición geográfica y simbólica: el smog (ver imagen 03 y 04)

El efecto del smog como alfombra se constituye como narración de la situación desigual de la ciudad: al ser provocado en su mayoría por las comunas del sector oriente (en particular Las Condes) (3), el que contradictoriamente es, en general, el sector que con mejor calidad de aire presenta. Esto se debe a una condición geográfica y climatológica de la ciudad de Santiago en la que por una suma de factores (altura, vientos, temperaturas más bajas, mayor cantidad de áreas verdes) (4) la contaminación se desplaza desde oriente a poniente. Esta situación de injusticia ambiental se agrava si además se considera que la contaminación producida en el poniente es en gran medida por la actividad de industrias cuya propiedad es principalmente de los habitantes de sectores más privilegiados de la ciudad, quienes al vivir al oriente no sufren su efecto (ver imagen 05). Esta distribución heterogénea del smog, genera entonces un velo que oculta ciertas vistas, así, el sesgo visual generado por el smog hace un quiebre con la supuesta imparcialidad del espacio mirador.

Como ejercicio de investigación, se eligieron 100 fotografías que fueron tomadas desde el mirador y que habían sido subidas entre los días 6 y 11 de marzo del año 2017 a Instagram, plataforma social que funciona en torno a la imagen. Previo al análisis se dividió el círculo de visión en 16 fragmentos, para luego cuantificar la presencia de estos fragmentos en el campo de visión que abordaba cada fotografía. Se consideró a su vez la visibilidad de los objetos según las condiciones ambientales-meteorológicas y la hora en que las fotografías fueron tomadas, y se asignó una valoración según el ángulo vertical de la imagen según si ésta estaba dirigida a la distancia corta, media o lejana.

Las conclusiones dictaminaron que la preferencia por los visitantes estuvo marcadamente orientada a capturar en sus fotografías el sector oriente, el que se caracteriza por un paisaje más verde, determinado por la presencia de la cordillera y con diversidad de tipologías de construcciones que evidencian una generalizada mejor calidad urbana. El sector poniente destacaba casi exclusivamente por la presencia del eje del río Mapocho y el Cerro San Cristóbal, lo que se exacerba en las últimas horas de la tarde por el atractivo de la puesta de sol, la que paradójicamente, se enaltece por la presencia del smog. Los sectores norte y sur-poniente en los que se concentran los barrios menos privilegiados raramente fueron captados, siendo los menos visibles por el smog y además, los menos atractivos visualmente por contar en su mayoría con tipologías más homogéneas y grises, tal como el smog que se suspende sobre ellas (ver imágenes desde 06 a 09).

El desestimar la existencia de un paisaje objetivo, implica asumir la estrecha relación del paisaje con los fenómenos locales que potencian unos imaginarios y sesgan otros, ya sea tanto como la construcción de un punto visual como los fenómenos físicos que se presentan como el smog. De esta manera el valor del paisaje urbano depende de un imaginario personal y subjetivo de quien o quienes lo representan, y de quien o quienes consumen dicha representación (5). Esto implica adentrarse en la tarea de reconocer el rol de la imagen como un instrumento concreto para los estudios culturales urbanos. Es posible afirmar entonces, que existen dinámicas que operan de forma tanto activa como pasiva para generar transformaciones en la imagen colectiva que se tiene de la ciudad, como es el caso de la relación entre smog y mirador, ante lo cual es importante generar una sensibilidad sobre el discurso que se está promoviendo, y ser conscientes de qué se está ocultando y qué dejando ver.

Martín Bonnefoy Valdés y Pedro Chaná Ferrada. Estudiantes de Arquitectura de Universidad de Chile


Notas:
(1) G. Hidalgo, Vistas panorámicas de Santiago 1790-1910. Su desarrollo urbano bajo la mirada de dibujantes, pintores y fotógrafos (Santiago: Ediciones Universidad Católica de Chile/Ediciones Origo, 2010)
(2) S. Sottorff, “Los orgullos de Chile”: la muestra que reúne hitos del país a 300 metros de altura (Santiago: El Mercurio, 2015)
(3) E. Gramsch, Actualización y sistematización del inventario de emisiones de contaminantes atmosféricos en la Región Metropolitana (Santiago: USACH, 2014)
(4) H. Romero, F, Irarrázaval, D. Opazo, M. Salgado y P. Smith, Climas urbanos y contaminación atmosférica en Santiago de Chile (Santiago: EURE, vol.36, n.109, 2010)
(5) J. Nogué, “El paisaje en la cultura contemporánea” (España: Biblioteca Nueva, 2008)

Leyenda Imágenes:
(1) Fotografía desde el mirador Sky Costanera © Martín Bonnefoy V. para LOFscapes
(2) Vista Panorámica de Santiago desde el Cerro Santa Lucía. Dibujo: Edmond Reuel Smith, Litografía: Thomas S. Sinclaire, 1855 © Colección Biblioteca Nacional de Chile, Sección chilena
(3) Mapeo de la ubicación de smog. Elaboración propia a partir de información de H. Romero, F, Irarrázaval, D. Opazo, M. Salgado y P. Smith, Climas urbanos y contaminación atmosférica en Santiago de Chile © Martín Bonnefoy V. y Pedro Chaná F. para LOFscapes
(4) Mapeo de la relación smog-áreas verdes. Elaboración propia a partir de información de H. Romero, F, Irarrázaval, D. Opazo, M. Salgado y P. Smith, Climas urbanos y contaminación atmosférica en Santiago de Chile © Martín Bonnefoy V. y Pedro Chaná F. para LOFscapes
(5) Mapeo de la relación smog-GSE. Elaboración propia a partir de información de H. Romero, F, Irarrázaval, D. Opazo, M. Salgado y P. Smith, Climas urbanos y contaminación atmosférica en Santiago de Chile © Martín Bonnefoy V. y Pedro Chaná F. para LOFscapes
(6) Ejemplos de fotos subidas a Instagram con la etiqueta de georeferencia Sky Costanera, entre la mañana y antes del atardecer. Elaboración propia © Martín Bonnefoy V. y Pedro Chaná F. para LOFscapes
(7) Mapeo de la relación smog-fotografías subidas a Instagram entre la mañana y antes del atardecer. Elaboración propia © Martín Bonnefoy V. y Pedro Chaná F. para LOFscapes
(8) Ejemplos de fotos subidas a Instagram con la etiqueta de georeferencia Sky Costanera durante la puesta de sol. Elaboración propia © Martín Bonnefoy V. y Pedro Chaná F. para LOFscapes
(9) Mapeo de la relación smog-fotografías subidas a Instagram durante la de puesta de sol. Elaboración propia © Martín Bonnefoy V. y Pedro Chaná F. para LOFscapes