Una Mirada sobre la Implementación de Faros Australes

PAISAJES VISUALIZADOS
Sergio Araneda Maiz y Francisco García Huidobro Tagle para LOFscapes
9.10.2018


La Patagonia aparece hoy como un territorio en determinación. El tardío proceso de colonización acontecido en Aysén, que resultó en el abandono de sendas porciones de espacio natural casi inexplorados durante 2 siglos de república, aparece hoy como una oportunidad, dado el valor que asigna el paradigma conservacionista y su réplica en la industria turística. 

En este escenario, creemos importante poner luz sobre algunas de las acciones históricas que definieron la perspectiva desde la cual hoy se entiende el territorio. En particular, revisamos el plan de faros australes, parte importante de las operaciones y exploraciones, que determinaron las fronteras de desarrollo del extremo sur de Chile (1).


Olvido del territorio 
Marcada por expediciones navieras, la historia de la Patagonia chilena está estrechamente ligada a la conciencia sobre la definición de sus fronteras. En 1870 la Armada de Chile asume la misión del reconocimiento geográfico tras décadas de levantamientos hidrográficos ingleses, con el fin de garantizar la navegación del Pacifico sur. Aun así, en la temprana república, el confín austral fue una referencia débil. Si bien se entiende la importancia estratégica del Estrecho de Magallanes, para la época, la soberanía en los territorios australes es incipiente. Las consecuencias de esta ausencia de país en el extremo sur alcanzan su máxima expresión en las negociaciones del Tratado de límites suscrito entre Chile y Argentina en 1881, donde Chile entrega la Patagonia Oriental. 

Dominio del mar Austral.
Hacia fines del siglo XIXse inicia el despertar de las acciones de soberanía, respecto de los dominios australes. El presidente Montt ordena losestudios para la instalación de un sistema de señalización en la entrada al Estrecho de Magallanes desde el Pacífico, por medio de un faro habitado en los islotes Evangelistas (2).Hasta ese momento, el reconocimiento continental de Aysén y Magallanes era prácticamente nulo. En contraposición a las carencias de una ocupación efectiva del suelo continental, se impone el dominio de los canales oceánicos. El período de exploración resultó en cartografías que allanaron la navegación por el Seno de Reloncaví, el archipiélago de los Chonos, de las Guateicas, y los canales interiores, delineando mediante instrumentos gráficos, un saber naviero de territorio.

Luz sobre la Terra Incógnita 
Si bien la seguridad naviera consideraba solo la iluminación del estrecho de Magallanes, pronto se extendió hacia el norte. Así, se fue dibujando una Red de Faros, transformando al canal interoceánico bajo una visión progresista, que acometía imponente sobre el maritorio occidental.  Con esta acción soberana, los faros eran símbolos, testigos de una infraestructura estratégica, establecida por una República que proyectó atendiendo a la magnitud austral. 

El Ingeniero escocés Georges Slight fue clave para la evolución del proyecto. Durante la construcción del Faro Evangelistas, Slight elaboró una estrategia de iluminación del mar del sur. El orden cronológico de implementación demuestra el alcance de los fragmentos territoriales, donde la primera acción edificatoria fue asegurar la navegación del estrecho de Magallanes.

1892/ 1896  Islote Evangelista,                  52° 24’ S  75° 06’ W, acceso occidental
1897/ 1899  Punta Dungenes,                    52° 24’ S  68° 26’ W
1897/1900  Posesión,                               52° 17’ S  68° 58’ W
1897/1898  Punta Delgada,                        52° 27’ S  69° 32’ W, Acceso oriental
1900/1907  Bahía Felix,                           52° 58’ S  74° 04’ W,  Boca occidental
1901/1902  Isla Magdalena,                        52° 55’ S  70° 34’ W, Inicio del paso ancho
1901/1904  San Isidro                               53° 47’ S  70° 59’ W, Paso del hambre

Iluminado el sur, se requirió señalar la ruta norte. Es así como en 1907 entró en operación el Faro Guafo, 43°33’ S  74° 49’ W, al sur del archipiélago de Chiloé. Con esto quedaban señalizados los dos extremos de la Patagonia, dejando entre ellos una pieza territorial oscura, inhóspita y desconocida. Ahí, una singularidad geográfica obligaba a toda navegación a salir de la seguridad de los canales hacia el Pacífico, quedando entre los vientos rugientes y el Golfo de Penas (3). En este contexto se erigió el faro Raper. Sobre un promontorio rocoso, se posicionó en la formación Tres Montes, Península de Taitao; el extremo continental más occidental de Chile en los 46° 49’ S  75 °37’ W. 

Para Slight, el compromiso macro-escalar de la estrategia apuntaba a la totalidad del territorio (4). Anhelaba poner una luz sobre la oscuridad geográfica de la Trapananda (5), continuando la tradición exploratoria al reconocer, a través de la demarcación, un lugar remoto. Un territorio que, para aquella época, poseía una cartografía y descripción escueta (6). Su construcción desde 1900 significó la implementación de una línea férrea de 7 kilómetros de largo, desde el área de desembarco hasta el punto de su emplazamiento. La historia de su edificación estaba impregnada de un espíritu moderno y romántico. Es memoria de un Chile que se aproximó al paisaje por medio de una infraestructura que necesitaba de la precisión, los faros. Hoy a 100 años de su implantación, continúan erguidos como signos patrimoniales en medio de un territorio esquivo y desolado. Con la luz que prendió el Faro Raper el año 1914 se visualizó la primera acción estratégica que entendió a la Patagonia Occidental como una unidad territorial, dibujando en esta constelación geométrica, la magnitud insular del Chile Austral. 

Sergio Araneda Maiz. Arquitecto Universidad Finis Terrae,Magister en Historia Crítica de Arte y Arquitectura. Magister en Desarrollo Urbano y Territorial.  Es profesor en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Finis Terrae y fundador de la oficina SAA arquitectura + Territorio.

Francisco García Huidobro Tagle. Arquitecto Universidad Finis Terrae. Candidato a Magister en Investigación y Creación Fotográfica. Es profesor en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Finis Terrae y actual Secretario Académico de dicha escuela.


Notas:
(1) El presente artículo, se formula en el contexto de la investigación de la Red de Faros Australes, realizada por los autores, e impulsada por la Escuela de Arquitectura de la Universidad Finis Terrae.
(2) Mateo Martinic y Julio Fernández, Faros del estrecho de Magallanes. Un patrimonio histórico y arquitectónico(Punta Arenas: Ediciones Vanic, 1996)
(3) Los cuarenta rugientes son vientos de dirección Este que corren entre los paralelos 40 y 50 latitud Sur. Estos vientos están catalogados por la navegación histórica como una de las corrientes de aire más fuertes del mundo.
(4) Para Georges Slight, el Faro Raper significó la culminación y consolidación del plan de faros. Puso especial determinación en demostrar la importancia del punto geográfico, a la vez de requerir por más de 12 años los recursos necesarios para la empresa de su construcción (Información entregada por la Sra. Carmen Slight, nieta de George Slight, para esta investigación a modo de entrevista).
(5) “El primer nombre de Aysén había sido Tierra de la Trampa! ¿No es como para ponerse a mirar Aysén con otros ojos, más alertas, más recelosos? ¡Tierra de la Trampa!” en Ignacio Balcells, Carta del Mar nuevo (Santiago, 1988)
(6) Ximena Urbina, Expediciones a la Costa de la Patagonia Occidental en el Periodo Colonial (Chile: Instituto de Historia, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, 2013)

Leyenda Imágenes:
(1) Infografía Red de Faros © Claudio Araya A. 
(2) Infografía Cabo Raper © Claudio Araya A.
(3) Fotografías históricas, autor Georges Slight, fotografías construcción Faro Raper(1900/1914) © Archivo Personal Sra. Carmen Slight.
(4) A new chart of the east and west coast of South América, Comisiones Hidrográficas Marina Británica Parker King (1825/1830) © Archivo Cartas Náuticas,  Biblioteca Nacional de Chile.
(5) Cartografía de las Comisiones  Hidrográficas Armada de Chile, Comandante Simpson (1870/1873) © Archivo Cartas Náuticas, Biblioteca Nacional de Chile.