Territorios Expuestos: Urgencia en la Regulación Incorporando Criterios de Paisaje

FUTURIZA: PANORAMA Y MATERIA
Maximiliano Millan Santander para LOFscapes
05.06.2018


El paisaje es un recurso único, que se encuentra sujeto a diversas presiones del medio. Entendiendo que es esa unicidad la que lo hace un recurso escaso, la administración pública debiese comprender su importancia. ¿Cómo? Incorporando a la brevedad criterios para su manejo en regulaciones asociadas al proceso de expansión urbana y/o del desarrollo de un proyecto que pudiese resultar perjudicial para el ecosistema, los procesos urbanos y su comunidad. Entender al paisaje como herramienta, ayudará a preservar su calidad y asegurará el reconocimiento y preservación de la identidad de un lugar.

Landscape is a unique resource, which is subject to various pressures of the environment. Understanding that it is this uniqueness that makes it a scarce resource, the public administration should understand its importance. How? Incorporating shortly criteria for its management in regulations associated with the process of urban expansion and / or the development of a project that could be harmful to the ecosystem, urban processes and their community. Understanding the landscape as a tool will help to preserve its quality and will ensure the recognition and preservation of the identity of a place.
 

El territorio es un medio que se encuentra sujeto a transformaciones constantes, tanto por la acción de las fuerzas naturales como por intervenciones antrópicas. Si bien, la condición de cambio es intrínseca al paisaje, muchas veces se abusa de su condición resiliente sin conciencia sobre su posible pérdida y fragilidad. En palabras de Kevin Lynch, “Los paisajes cambian de una función a otra, se abandonan y se recuperan, adquieren nuevas formas, vuelven atrás y, en ocasiones, se transforman irreversiblemente” (1). Estas presiones representan amenazas en los valores ecológicos, estéticos-visuales y culturales, las cuales, por mal manejo, terminan degradando los paisajes. El desgaste de las cualidades inherentes de un paisaje produce la disminución del valor del mismo, no solo en términos económicos, sino también en el decaimiento del interés de la comunidad. Tal como explica el catedrático de Medio Ambiente y Ordenación Territorial, Domingo Gómez Orea, “la existencia de un paisaje degradado en una comunidad transmite una imagen impropia en la escala de valores sociales de dicha comunidad, demostrando una falta de sensibilidad por la belleza así como una inadecuada ordenación del territorio, que repercuten ampliamente en la calidad visual (2).

El paisaje comúnmente es considerado por la sociedad un bien público, es decir, de libre disfrute. Sin embargo, en un contexto donde el paisaje no está protegido, es difícil determinar dónde empieza y termina la libertad de consumo de las partes, de modo tal que no se afecte al bien total. De esta manera, cuando la actividad de ocio y la actividad productiva se enfrentan en disputa, el paisaje comienza a comportarse como un bien de consumo. Es decir, al ser transformado para la producción personal, industrial, inmobiliaria, etc., ya no puede ser utilizado o apreciado por otro en su calidad original (3). Así, actividades e intervenciones de gran escala que propician el desarrollo, consideran las ganancias económicas como principal motivo de acción y regulación, haciendo caso omiso de las externalidades negativas y/o pérdidas ecológicas producidas. La minería, por ejemplo, transforma las estructuras territoriales, cambiando la gama cromática de los suelos, removiendo e incorporando a su vez nuevas texturas, lo que implica evidentes pérdidas de las características prexistentes. Por otro lado, el desarrollo inmobiliario muchas veces inserta lenguajes externos, omitiendo condiciones climáticas y vegetativas presentes en el paisaje original. Estas y otras actividades económico-productivas de gran escala, por su nivel de intervención, son consideradas como el mayor agente destructor del paisaje. Sin embargo justifican sus acciones, porque solucionan temas como el desempleo o aportan a los intereses sociales y/o políticos del país. El problema radica en que  no siempre se proyectan las repercusiones sobre la ecología y cultura a largo plazo. A su vez, los términos de escala y velocidad son los que nos diferencian de cualquier otra actividad, fenómeno o especie, los que no permiten que los procesos naturales puedan reestablecer un equilibrio ecológico, ni que la sociedad se adapte a un lenguaje ajeno a la cultura local. 

Uno de los casos que evidencia este conflicto se emplaza en la comuna de Los Vilos, la cual presenta unidades de paisaje en su periferia que le entregan características únicas al paisaje, como las geográficas, las identitarias, las medioambientales y las culturales, por lo tanto son valiosas, tanto para los análisis en clave científica, como para los en clave estética y cultural. Además, al igual que muchas unidades de paisaje a lo largo de todo el borde costero de Chile, éstas no están reconocidas ni presentan protección o resguardo especial, por lo que representan un caso emblemático de la situación a nivel país. 

Como resultado, el contexto de Los Vilos es uno atiborrado de encuentros entre infraestructuras y sistemas naturales. Hacia el norte de la ciudad se encuentra un sistema dunar de gran proporción cuyas funciones ecológicas se ven interrumpidas por el cruce de la Ruta-5. A dos kilómetros al sur de esta unidad, se ubica el humedal Conchalí, sitio donde está emplazado el puerto de salida de la Minera Los Pelambres. Es interesante que no es sino después de la instalación de la minera, que el humedal se designa como sitio RAMSAR (4). Al sur de la ciudad, a un kilómetro, se encuentra la quebrada de Quereo, caracterizada por contener un bosque relicto junto con restos arqueológicos importantes, como remanentes de megafauna extinta(5). En la actualidad en esta quebrada existen caseríos con animales que pastorean en las cercanías o en la misma unidad. Más al sur, a tres kilómetros, se encuentra un segundo sistema dunar asociado al sector de Quereo, el cual es cruzado por la antigua línea del tren y en donde actualmente se ubica el proyecto de Ocho Quebradas, un loteo que se propone como cuidadoso con el medio ambiente creado por el grupo ochoalcuboe Inmobiliaria Pampilla de Quereo (6).

El crecimiento de la comuna de Los Vilos se rige por el Plan Regulador Comunal del año 1986, el cual no reconoce y por tanto tampoco protege ninguna unidad paisajística de interés, en términos tanto ecológicos como culturales. Esto produjo la ocupación de importantes unidades de paisaje, por proyectos e incluso tomadas para ocupación ilegal, alterándolas ecológica y visualmente. A la fecha, la ciudad sigue expandiendo sus límites, acercándose cada vez más y de manera peligrosa a dunas, humedales y a quebradas de importancia ecológica e histórica. Aunque el Sistema de Evaluación Ambiental (SEIA), institucionalidad clave para la regulación de los proyectos de inversión público-privada, ha definido un estilo de desarrollo a nivel país basado en evitar y reducir los conflictos de este tipo, priorizando lo que se debe proteger, esto no se ha hecho efectivo en su totalidad, ya que aún es posible desarrollar proyectos que contemplen no llegar a los mínimos propuestos por el SEIA, evitando así a entrar en los procesos de evaluación ambiental. Esto es una evidencia más de la falta de instrumentos de regulación que consideren al paisaje como un elemento determinante en la planificación a nivel local. Urge que la zonificación, la intervención, la delimitación y el uso de los paisajes de interés ecológico y paisajístico sean incorporados de mejor manera en las políticas y acciones de las administraciones pertinentes, asumiendo un rol activo, para disminuir la pérdida de este patrimonio y sobre todo posibilitando que las nuevas generaciones puedan disfrutar de estas.

Lo establecido anteriormente en ningún caso niega oponerse al desarrollo, a la generación de proyectos e inversión. Tampoco propone que todos los paisajes se mantengan prístinos como verdaderos “museos naturales,” sino más bien, lo que se busca es establecer que el valor del paisaje al momento de la planificación de un territorio, sea un elemento relevante y guía en la discusión. Es por esto que el equilibrio entre paisaje y desarrollo es un imperativo que la sociedad en su conjunto debe asumir. El esfuerzo mancomunado entre el gobierno regional, provincial o municipal, las empresas y la sociedad civil, logrará, si se lo propone, preservar adecuadamente la calidad del paisaje, su identidad y el bien común, en la medida que establezca regulaciones y herramientas prácticas que lo comprendan con todas las variables que incorpora, tanto en términos ecológicos, visuales, sociales y de cultura.

Maximiliano Millan Santander. Arquitecto y Magíster en Territorio y Paisaje de la Universidad Diego Portales. Actualmente es académico en el magíster Territorio y Paisaje de la Universidad Diego Portales y en  en el campus creativo de la Universidad Andrés Bello. Su ámbito de interés profesional se enfoca en escalas territoriales, donde interactúan diferentes sistemas complejos que se ven alterados ya sea por la intervención antrópica y/o natural a partir de fenómenos de rango extraordinario.


Notas:
(1) Lynch, Kevin; Southworth Michael. Echar a perder, un análisis del deterioro(Barcelona: Gustavo Gili, 2005)
(2) D. Gómez Orea. Recuperación de Espacios Degradado(Madrid: Ediciones Mundi-Prensa, 2004)
(3) Cfr. Max Neef, 2005.
(4) Sitios RAMSAR: Aquellos incluidos por la Convención RAMSAR (tratado adoptado en la ciudad iraní de mismo nombre) en la “Lista de Humedales de Importancia Internacional.”
(5) Mendez, C; Jackson, D. López, P.; Seguel, R.Fauna extinta y procesos de formación de sitios: un caso de Palimpesto en el litoral semiárido, Los Vilos, Región de Coquimbo, 2005.
(6) Visto en www.ochoquebradas.cl

Leyenda Imágenes:
(1) Imagen aérea intervenida © Maximiliano, Millan S. Para LOFscapes.
(2) Duna norte © Maximiliano, Millan S. Para LOFscapes.
(3) Puerto de Punta Chungo, humedal y duna © Maximiliano, Millan S. Para LOFscapes.
(4) Expansión urbana hacia unidades de paisaje © Maximiliano, Millan S. Para LOFscapes.
(5) Quebrada de Quereo y línea férrea © Maximiliano, Millan S. Para LOFscapes.
(6) Caseríos en Quebrada de Quereo © Maximiliano, Millan S. Para LOFscapes.

* Las traducciones y opiniones vertidas son de exclusiva responsabilidad del autor y/o Jefa de Sección correspondiente *