Referencia y Medida: Refugios de los Andes del Sur

PAISAJES TEJIDOS
Katrin Benöhr para LOFscapes
04.09.2018


Durante la primera década del siglo XX, la migración europea en Chile reunió a deportistas de origen germano interesados en explorar la cordillera de los Andes. Con la intención de replicar la cultura alpina, la emergente comunidad montañista dio vida a los primeros refugios de montaña en el país, construidos durante los años ‘30. Hoy dan cuenta de un patrimonio olvidado, que representa uno de los cuántos intentos por habitar la indómita cordillera de los Andes en Chile. Benöhr, en su columna, nos invita a pensar el refugio” como signo de habitación para quien lo encuentra y al mismo tiempo roca, en su espera deshabitada.


El edificio del refugio establece una relación entre objeto arquitectónico y paisaje cordillerano que se transforma en símbolo de la presencia humana en regiones remotas. El territorio en el que se emplaza pone en evidencia un escenario desolador e inconmensurable para quien lo habita. Estas estructuras suelen estar equipadas con elementos básicos del habitar, donde el sentimiento de resguardo es el único y gran lujo para el huésped. Hablamos de una arquitectura sin firma, austera y reducida a lo esencial. 

Durante la primera década del siglo XX, la migración europea en Chile reunió a deportistas de origen germano interesados en explorar la cordillera de los Andes. Con la intención de replicar la cultura alpina, la emergente comunidad montañista dio vida al actual legado de refugios de montaña construidos durante los años ‘30. Hoy, estosdan cuenta de un patrimonio olvidado, que representa uno de los cuántos intentos por habitar la indómita cordillera de los Andes en Chile. La construcción del refugio alemán de Lo Valdés, en 1932, marca un precedente en el desarrollo de infraestructura de montaña no sólo en la zona cordillerana de la región Metropolitana, sino también unos kilómetros más al sur de Santiago. Años más tarde los refugios Aserradero y Garganta del Diablo dieron el impulso para la construcción del Shangri-La y Waldorf, consolidando un conjunto importante de refugios distribuidos en la cordillera de Ñuble. (1)

Memoria 
Aún más al sur, dominando el paisaje desde la ciudad de Chillán, aparece la silueta del complejo volcánico Nevados de Chillán con sus más de 3.000 metros sobre el nivel del mar. Conformados por el volcán Nevado al norte, el volcán Chillán al centro y el cráter Viejo al sur, se observan desprovistos de vegetación. El cauce de las vertientesy el río Renegado,que descienden hacia el valle de las Trancas, sustentan las abundantes especies características del bosque caducifolio altoandino. En las primeras décadas del siglo XX, el Valle del Renegado, como se solía llamar en esa época al actual valle las Trancas, era frecuentado sólo en verano por turistas que subían a las termas y arrieros que buscaban veranadas para su ganado. Si bien el ramal del ferrocarril Chillán fue el principal impulsor de la actividad económica y turística de la zona, para internarse en la cordillera, había que transportarse en mula o a pie. Al iniciar la temporada de invierno, las Termas se cerraban con el primer nevazón de la temporada, bajaban los arrieros con sus animales y,en cuanto a vida humana,el valle permanecía deshabitado (2). 

Motivados por el amor a la montaña y atraídos por la geografía de la cordillera del Ñuble, once andinistas fundaron en 1934 el grupo “Ski Club Chile Sección Sur,” con la intención de fomentar la práctica del esquí, dando origen, años más tarde, al actual Club Andino de Concepción y Club Andino de Chillán.  En un principio realizaban excursiones de fin de semana para practicar el deporte que los reunía, pero luego surgió la necesidad de construir un refugio para prolongar sus estadías. 

En 1937, el Club Andino de Concepción dio inicio al desafío que implica una construcción a 1950 metros sobre el nivel del mar, en las faldas del volcán Chillán. La ruta para acceder a esta obra requiere el ascenso desde el valle de las Trancas por un sendero de ocho kilómetros que inicia en el refugio Aserradero. Éste penetra en la espesura de bosques centenarios, rodeando el cerro Purgatorio al poniente y el cerro Lomo de Gato al oriente. Cuando la vegetación comienza a disminuir en tamaño y forma, es posible observar a lo lejosy sobreuna loma, elcaracterístico contorno deGarganta del Diablo, edificación que se erigecomo hito monolítico en el territorio, destacando como un orden y una escala distinta en el paisaje. 

Años más tarde, el Club Andino de Chillán también cumpliríasu sueño levantando el refugio Shangri-La a los pies del volcán Nevado (3). Al interior del valle Shangri-La, por un sendero de seis kilómetros entre coigües y robles, afloran abruptos y significativos cordones de roca volcánica, antiguos ríos de lava que emanaron del interior del volcán. Al franquear estos cordones, aparece una gran explanada y al costado poniente de esta, un estero que sustenta la extensión de bosque nativo. En este oasis, luego de atravesar la accidenta geografía del lugar, se vislumbra a lo lejos el refugio Shangri-La, otra obra que permitió habitar la desolación de los Andes, la cual ahora yace derrumbada y fundida con el paisaje mismo. 

Piedra
Unidos por un contexto histórico y geográfico común, ambos refugios  ̶ Garganta del Diablo y Shangri-La̶ se caracterizan por su ubicación estratégica, donde el objeto arquitectónico se concibe como referente en un paisaje cambiante, transformándose en hito que señala, orienta y constituye evidencia de la presencia humana en la alta cordillera andina. El refugio destaca, pero dialoga con su medio a través del uso de materiales locales, piedra y madera, que condicionan la tectónica de cada obra. La piedra fue labraday apilada dandoorigen a la mampostería portante de carácter macizo y resistente frente a las extremas acciones del ambiente, resultando en volúmenes sólidos y compactos que resisten el embate de los elementos y el tiempo. Sin embargo, la estructura del refugio no se establece únicamente como espacio contenedor del individuo en un paisaje extremo, sino que al mismo tiempo cumple un rol mediador entre el humano y su ambiente circundante. Rol que radica tanto en la contemplación y observación del paisaje, como en el reconocimiento del territorio por medio de los deportes ligados a la montaña.

Construir arquitectura en la alta cordillera andina, no sólo radica en proporcionarcobijo para la subsistencia, sino tambiénofrece una plataforma para desarrollar ideas respecto al paisaje, medir-nos y medir sus fuerzas. El refugio es así un objeto arquitectónico que no se entiende en su contraste con otras arquitecturas como en la ciudad,sino más bien sólo se entiende en relación con su emplazamiento cordillerano, transformándose, como un faro, en referente geográfico. Erigir un refugio es finalmente dar forma a un territorio donde el forastero deja de serlo, considerándose un habitante más del lugar, de los Andes.

Katrin Benöhr. Habitante de la cordillera de Nahuelbuta y estudiante de arquitectura de la Universidad del Bío Bío, atraída por la historia y arquitectura de los refugios de montaña presentes en nuestra cordillera de los Andes.

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Notas:
(1) KOCH, Josef. “Die Schutzhütten des Deutschen Alpenvereins in der chilenischen Hochkordillere –Refugios de los clubes alpinos alemanes en la alta cordillera chilena” Revista Andina(Santiago, 1938) pp. 8-16.
(2) TRAUB, Enrique. Club Andino de Concepción: Síntesis Histórica y Anecdótica. (Concepción: s/e, 1986)
(3) FLORES, Rodrigo. Tradición y corta historia del Club Andino de Chillán(Chillán: s/e, 1968)

*Este articulo nace de la investigación titulada “Habitar los Andes del Sur: refugios de montaña en mampostería de piedra (1930-1940)” Investigación realizada para optar al grado de Licenciado en Arquitectura de la Universidad del Bío-Bío, Concepción, Chile.

Leyenda Imágenes:
(1) Harry Benöhr, Refugio Garganta del Diablo(1940)
(2) Gentileza Carlos Hüber, Refugio Shangri-La (1970)
(3) Katrin Benöhr, Isómetricas Refugio Garganta del Diablo
(4) Katrin Benöhr, Levantamiento Refugio Shangri-La
(5) Ximena Quintana, Refugio Garganta del Diablo en la actualidad (2013)
(6) Álvaro Espinoza, Refugio Shangri-La (2008)