Rutas Andinas, Potencial de Conexión y Habitación Territorial

 

PAISAJES TEJIDOS
M. Soledad Boetsch M. para LOFscapes
07.05.2019


El andar representa una estrategia genérica de habitar, definir y conectar un territorio por parte del humano. En el caso de Chile, este movimiento se restringe debido a la privatización de las tierras y su subsecuente división, resultando en su aislación en unidades territoriales. Esto establece una estructura territorial compuesta por grandes paños cerrados que han ido inhabilitando el trazado histórico de conexiones. En este contexto, el presente texto expone a las rutas andinas como una oportunidad, tanto por su capacidad de conectar físicamente distintos puntos aislados en el territorio como de atravesar un espacio, haciéndolo visible.

 

Andean Routes, Potential for Territorial Connection and Habitation

Walking represents a generic strategy to inhabit, define and connect a territory. Regarding Chile, this movement is restricted by the privatization of land and subsequent division, resulting in its isolation into territorial units. This establishes a territorial structure composed by large closed plots that have been disabling the historical layout of past connections. In this context, the present text exposes the Andean routes as an opportunity, both for their ability to physically connect different isolated spots in the territory and to go through a space, making it visible.


“(…) la gran cordillera limítrofe de hoy se revela abierta con abras y sendas naturales, cubiertas de vestigios y refugios, que hacen de este soberbio montañoso tan solo una puerta elevada que en el pasado unió ambas vertientes cordilleranas.” (1)

El humano inevitablemente adjudica atributos a los elementos naturales. Por ejemplo, las montañas, desiertos y mares, al desafiar la capacidad de control antrópico, son comúnmente vistos como elementos fijos, imponentes e impenetrables. Sin embargo, estos sitios no han quedado exentos de exploración y explotación. En paisajes remotos, su uso generalmente se explica por el desarrollo de actividades ligadas a la supervivencia, dejando huellas que revelan y/o permiten la existencia de redes de conexión territorial.

En Chile, las rutas andinas que cruzaban la Cordillera de los Andes, cumplían un rol primordial para la supervivencia de los primeros habitantes, cazadores recolectores. Tal como explica el arqueólogo nacional Lautaro Núñez “Estos circuitos y redes de intercambio quedaron establecidos y fueron utilizados por la administración Colonial, también por parte de la República. Incluso el desierto, aparentemente yermo e inhóspito, se encuentra rasgado por millares de caminos y rutas que señalan la magnitud de las conexiones y atestiguan el paso de personas, bienes, productos y consecuentemente ideologías, en una corriente recíproca que, aunque variara los contenidos de intercambio, nunca interrumpió su flujo.” (2)

Durante los últimos 60 años las propiedades privadas han aumentado. Paralelamente, el estado ha adquirido terrenos para el control de la creciente privatización. Al no haber una planificación adecuada, las tierras –y con ellas sus rutas– se enfrentan a una progresiva parcelación. Esto, conlleva a un problema de mayor envergadura, la inaccesibilidad a áreas de baja intervención y de belleza salvaje, debido a la privatización y consecuentemente a la fragmentación del territorio. Si bien la mayor parte del suelo es privado, la existencia de una red de senderos y caminos públicos que permita observarlo, es un recurso para democratizar la accesibilidad y con ello la experiencia del recorrido y el disfrute visual. Hoy en día en el país –aunque es un interés a futuro (3)– no existe la infraestructura necesaria para la experiencia del andar salvo en los parques nacionales. Si bien estos parques cuentan con grandes áreas destinadas para proteger la diversidad ecológica y proporcionar lugares de contemplación de un paisaje de alta naturalidad, el área utilizable es considerablemente menor.

 A manera de visualizar esto, se observa el parque Torres del Paine. Éste cuenta con una superficie de 227.298 ha (4). Sabiendo por experiencia propia que sus senderos –130 km lineales (5)– son de 2m de ancho aprox., el área utilizable tiene una superficie de 26ha representando el 0,01% de la superficie total del parque. Las cifras exponen la importancia del sendero al momento de recorrer un paisaje, donde la habilitación de un recorrido que se extiende en el territorio –tipología de línea (Ver imagen 1)– puede ser una manera más intensa de habitar el espacio que la que puede brindar un terreno de la misma superficie, pero concentrada en un solo lugar –tipología de mancha (Ver imagen 2).

Como explica el teórico del paisaje J.B. Jackson, la calle, sendero o paso a través de un terreno, como construcción humana y de paso público, ha sido visto como un elemento perturbador de la paz, como un cambio radical que destruye la privacidad (6). Según postula el autor, este concepto cambiará “(…) cuando definamos o redefinamos la carretera tal como existe en el mundo contemporáneo, cuando reconozcamos que las carreteras, las calles, los callejones y las sendas ya no pueden identificarse exclusivamente con el desplazarse de un lugar a otro. Cada vez más las carreteras constituyen el escenario de trabajo, de ocio, de relaciones sociales y de agitación. En realidad, para muchos se han convertido en el último recurso de privacidad, de soledad y de contacto con la naturaleza. Las carreteras ya no conducen a lugares, son lugares.” (7) Durante los últimos 20 años, países como Noruega, España e Inglaterra, se han concentrado en el desarrollo y mantención de los senderos como infraestructuras. Esto, con la intención del disfrute, apropiación y protección del paisaje. Además de incrementar su atractivo turístico, promover el desarrollo local y aportar a la red de caminos existentes mejorando la conectividad general.

Habilitar estratégicamente rutas andinas de Chile y fomentar la práctica del senderismo –y otras actividades para el contacto con el paisaje y el patrimonio– favorecerá la accesibilidad al conocimiento y disfrute de éstos, poniendo en valor el patrimonio de cada territorio. Propiciando a su vez, como enuncia la Fundación Sendero de Chile, “cambios en la institucionalidad e innovación en las políticas de turismo, áreas protegidas, educación ambiental y otras del área social.” (8) En consecuencia, será relevante asumir al sendero como una herramienta eficaz para acercar a las personas a sitios recónditos y casi sin intervención. Pues es esta trama del andar la que, sin expropiar grandes paños, permite explorar nuevos lugares desde la velocidad y la escala humana, recuperando una infraestructura que permite habitar del espacio próximo.

María Soledad Boetsch Mejía, Arquitecta y Magíster en Arquitectura del Paisaje de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Extrae el tema de esta columna de su tesis “El Caminar como Construcción de un Relato: Habilitación de Antiguas y Nuevas Rutas del Lago Ranco como Estrategia de Conexión y Habitación Territorial”. Desarrollada en el Taller de Investigación y Proyecto (TIP) de los profesores guía; Lía Aliaga y Tomás Folch. 


Notas:
(1) Lautaro Núñez, “Cruzando la Cordillera por el Norte: Señoríos, Caravanas y Alianzas en Consejo de Monumentos Nacionales,” Las Rutas del Capricornio Andino. Huellas Milenarias de Antofagasta, San Pedro de Atacama, Jujuy y Salta (Chile: Productora Gráfica Andros Ltda., 2006) p. 14  
(2) Ídem.
(3) Tener en cuenta la página web del MOP. Ministerio de Obras Públicas, donde existe la sección “Rutas de belleza escénica” pero no tiene contenido alguno. Tener en cuenta también las distintas instituciones como “Fundación Senderos Chile” y “Fundación +1000” interesadas en el desarrollo de infraestructuras pedestres.
(4) Extraído de Ruta Chile, Parque Nacional Puyehue. (Visto: 08 de marzo, 2018) Sitio web: https://www.rutaschile.com/Guia-de-Parques- Nacionales-Detalle.php?N=Parque-Nacional-Puyahue
(5) Ídem.
(6) J.B. Jackson, Las carreteras forman parte del paisaje (Barcelona: Gustavo Gili SL., 2011) p.10 Título original: “Roads Belong in to Landscape”, publicado en J.B. Jackson, A Sence of Place, a Sence of Time(New Heaven: Yale University Press, 1994) pp.184-205
(7) Ídem. 
(8) Fundación Sendero de Chile, Nuestros objetivos estratégicos. (Vistoo: 05 de abril, 2018) Sitio web:
https://www. fundacionsenderodechile.org/nosotros 

Leyenda Imágenes:
(1) Ruta Hueimén © M Soledad, Boetsch M. para LOFscapes.
(2) Tipología de Línea © M Soledad, Boetsch M. para LOFscapes.Elaborado en base a Constant, New Babylon(1963) – © Haags Gemeentemuseum.
(3) Tipología de Mancha © M Soledad, Boetsch M. para LOFscapes.Elaborado en base a Constant, New Babylon(1963) – © Haags Gemeentemuseum.
(4) Vista Aérea Ruta Hueimén© M Soledad, Boetsch M. para LOFscapes